DESDE EL 21 de Julio de este año, cuando los comentarios comenzaban a expandirse, la gobernadora Rocío Nahle García rechazó los rumores sobre una posible incorporación al gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, concretamente, su probable ingreso a Petróleos Mexicanos (Pemex), asumiendo que su compromiso es concluir la administración Estatal y atender el rezago que enfrenta el estado. Por ello expertos politólogos asumen que no es probable que Norma Rocío se incorpore al gabinete de Sheinbaum, puesto que la gobernadora ha descartado públicamente los rumores sobre dejar su cargo estatal para sumarse al Gobierno Federal o para asumir la titularidad de Pemex, aunque en política no es, precisamente, lo que un político quiere sino lo que le ordenan desde el poder, y en ese sentido, hay una frase que en los tiempos del PRI se hizo popular: "nadie le dice no al presidente de México", alocución que refleja una percepción común sobre el peso histórico y la autoridad del Poder Ejecutivo Federal en el sistema político mexicano. Y es que, en todos los colores o ideologías, incluso, en las de izquierda, tradicionalmente, la figura presidencial ha concentrado una gran influencia política, aun cuando el equilibrio de poder –se supondría- depende directamente de las mayorías legislativas y de la oposición en turno. En la dinámica gubernamental actual, bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum Pardo, el poder y las decisiones institucionales siguen dándose de la misma forma, aunque según medios de comunicación y analistas, suelen emplearse variaciones de esa frase al reportar nombramientos estratégicos o movimientos en el gabinete económico y político, y un ejemplo de ello fue la transición de Luisa María Alcalde Luján, quien dejó la dirigencia de Morena para asumir la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal por instrucciones del ex Presidente Andrés Manuel López Obrador que, a juicio de expertos, sigue manejando, intramuros, los hilos de la política nacional, lo que debilita el actuar presidencial en funciones.
Y ES que, a pesar de la fuerte presencia del partido gobernante, diversos sectores de la oposición parlamentaria (como el PAN, PRI y MC), figuras públicas y expresidentes rechazan e invalidan la idea de una obediencia absoluta, manteniendo debates constantes frente a las iniciativas gubernamentales, por lo que, ante las críticas que señalan un control excesivo del poder, la administración federal argumenta formalmente que en el país existe "libertad de expresión al máximo" y "cero censura", sosteniendo que el debate público es abierto para la ciudadanía y los medios de comunicación. Como fuera, y volviendo al tema inicial, Rocío Nahle ha enfatizado que mantiene un compromiso firme con los veracruzanos para concluir su administración (2024-2030) y centrarse en el desarrollo de la entidad, y aunque no formará parte de la estructura interna de secretarios de Estado de la presidenta de México, mantiene una estrecha relación política e institucional con la mandataria federal. La visión de los analistas, sin embargo, es otra. Nahle participa frecuentemente en las sesiones del Gabinete de Seguridad nacional en la Ciudad de México para implementar estrategias en el estado, y trabaja de la mano con la administración de Claudia Sheinbaum en iniciativas de infraestructura y programas federales, tales como los Polos de Desarrollo de Bienestar (Podebi) en Tuxpan y planes de conectividad carretera, y aun cuando insiste: “No me voy a ningún lado. Yo hice un compromiso con los veracruzanos que me dieron su voto y su confianza”, lo cierto es que la insistencia crece, y la presencia tan asidua de la Presidenta Claudia Sheinbaum en el solar jarocho parecería confirmarlo.
DANTE ALFONSO Delgado Rannauro fue gobernador sustituto de Veracruz de 1988 a 1992. Llegó en sustitución de Fernando Gutiérrez Barrios que dejó la gubernatura para incorporarse como Secretario de Gobernación en el gabinete del presidente Carlos Salinas de Gortari, y con la anuencia de este pudo incrustar al sucesor. Ahora bien, para ser Gobernador sustituto, sin que se convoque a elecciones, sino que sea el congreso del Estado quien lo nombre ante la ausencia del gobernante constitucional, deben haber pasado poco más de dos años de este último en el poder. Los requisitos para ejercer son los mismos que para Gobernador constitucional, con la excepción de que no se exige no ser servidor público en ejercicio de autoridad ni militar en activo. Según el artículo 43 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Veracruz de Ignacio de la Llave, los requisitos generales son: Ser veracruzano en pleno ejercicio de sus derechos. Contar con residencia efectiva en el estado de cinco años inmediatos anteriores al día de la elección (o del nombramiento). Tener por lo menos treinta años cumplido, mientras que la restricción de no ser servidor público o militar en servicio activo no aplica para el gobernador sustituto o interino. El gobernador sustituto es designado directamente por el Congreso del Estado para concluir el periodo constitucional en caso de una falta absoluta del titular.
LOS RUMORES insisten en que, Nahle se va en Diciembre al gabinete presidencial, aun cuando reitera que terminará los seis años en la titularidad del Poder Ejecutivo Estatal e, incluso, se le maneja para Gobernación, una posición que necesita a alguien de su carácter para meter orden en el gabinete presidencial, lo cual sería con la venia de López Obrador en comunión con Claudia Sheinbaum, por lo que en caso de ocurrir –pese a la negación de la mandataria-, el Gobernador sustito, el que concluya el periodo de seis años sería Ricardo Ahued Bardahuil, actual Secretario de Gobierno, un hombre que sabe escuchar, de enorme paciencia y conocido de todos los veracruzanos, aunque, insistimos, son parte de los rumores que se escuchan en mesas de café, comederos y durante encuentros de políticos. Ahued, de pronto, está apareciendo cotidianamente en las giras de la Gobernadora a lo largo y ancho del Estado, como si lo anduviera muestreando, y dicen que “cuando el rio suena, agua lleva", refrán popular que significa que, si existen rumores o comentarios sobre algo, generalmente hay alguna base real o verdad detrás de ellos. A ver que pasa…
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LAS RECIENTES giras realizadas por el dirigente Estatal del PRI, Adolfo Jesús Ramírez Arana por algunos puntos del Estado, han sido deslucidas y con escasa convocatoria, lo que permite dilucidar la urgencia de un cambio en el timón de ese partido de cara a las elecciones Federales y locales de 2027. El sábado 3 de octubre, Ramírez Arana encabezó un mitin público en la región de las Altas Montañas donde tomó protesta a los integrantes de las mesas electorales de cuatro distritos, con mínima presencia del electorado; El 26 de septiembre presidió la renovación del comité municipal en Tierra Blanca, donde se pronunció en contra de las iniciativas de desafuero promovidas por el gobierno estatal con muy escaso eco; a mediados de septiembre se reportaron conferencias y mesas de trabajo orientadas a la militancia en municipios como Coatzacoalcos, y aunque hubo figuras nacionales y locales del partido, la militancia brillo por su ausencia. En sus pronunciamientos de finales de septiembre, el líder priista ha insistido públicamente en la necesidad de consolidar un frente común con el PAN y Movimiento Ciudadano de cara a las elecciones de 2027, y las dirigencias de ambos partidos lo han ignorado. En fin, urge un cambio de dirección si el PRI no quiere perder su registro en la próxima contienda cuando, todo indica, ira solo. OPINA carjesus30@hotmail.com
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