DE HECTOR Yunes Landa podría decirse cualquier cosa menos que es ingenuo. Sabe que el 2030 aún está lejos, y que ningún partido por si solo ganaría una elección de Gobernador. Por ello se enfoca más en una diputación Federal para el 2027, desde donde comenzará a trabajar una probable alianza para el2030, siempre y cuando sea el que mejor puntaje alcance en el ánimo social. Dejar el PRI por el momento no está en sus planes pero, si el Revolucionario Institucional no lo acepta en una coalición opositora llegado el momento, estaría dispuesto a renunciar a ese instituto para buscar ser abanderado por la alianza que se concrete, y que le ofrezca posibilidades de ganar, aun cuando la diputada Ana Rosa Valdés Salazar, esposa del dirigente Estatal del tricolor, Adolfo Ramírez Arana, considere que aquellos que dimiten al expartidazo es porque son malagradecidos. Héctor sabe su juego y por ello no deja de recorrer el Estado, de adoptar una voz crítica al interior del congreso local, y de acudir, como lo hacía Fidel Herrera Beltrán en su momento a bautizos, quince años, confirmaciones, bodas y hasta pompas fúnebres, el asunto es hacerse presente, porque ojos que no ven corazón que no siente. Y es que, de acuerdo a las lecturas del oriundo de Soledad de Doblado, en la elección venidera y acaso en el 2030, Morena ira en alianza con el Partido Verde Ecologista de México, ya que el PT probó que tiene capital político, y acaso se la juegue de manera independiente; PT muy probablemente ira solo lo mismo que Movimiento Ciudadano –que ha dicho en más de una ocasión la pertinencia de participar en lo individual-. Con todo y ello, Yunes Landa quiere ser Gobernador de Veracruz a pesar de estar consciente de que el PAN no quiere una alianza con el PRI, y sin alianza ni MoReNa ganaría. Por ello dice que aceptaría ser candidato solo en caso de que las encuestas le garanticen que sería ganador, de lo contrario la dejará pasar, al menos que se concrete una coalición que decida abanderarlo, por lo que si el PRI se opone a esta, no dudaría en renunciar al partido que le ha dado todo, desde senador a diputado local y Federal, y la dirigencia Estatal priista entre otros muchos cargos. No está en sus planes, pero ante una circunstancia de semejante envergadura renunciaría al tricolor.
MONTSERRAT ORTEGA Ruiz no es priista sino del PAN; es conocida por ser la esposa del ex dirigente estatal de ese partido, José de Jesús Mancha Alarcón, ambos vinculados a controversias por la recepción de contratos millonarios a través de sus empresas, como Multiservicios El Elemento, durante la administración de Miguel Ángel Yunes Linares.
De hecho, Montserrat Ortega y su esposo, "Pepe" Mancha, fueron señalados por el Órgano de Fiscalización Superior (Orfis) de incumplir la construcción de una obra pública (Centro Integral de Justicia en Cosamaloapan) a través de su empresa constructora. Y es que, además de Multiservicios El Elemento, se les vinculó con IZAL Inmobiliaria, la cual también obtuvo contratos. Ella ha sido diputada local y su nombre ha sonado en el ámbito de la dirigencia Estatal del PAN en Veracruz, de tal suerte que con el relevo que se viene, lo más probable es que obtenga una posición privilegiada. Y es que, para la panista, en gran medida el fracaso del panismo en el estado fue debido a la ineficiencia del dirigente Estatal, Federico Salomón “que por fortuna ya se va”. Y aunque entre los partidos Revolucionario Institucional y Acción Nacional ha quedado rota cualquier viso de coalición, a ella se le ve cómoda formando parte del grupo legislativo mixto, Veracruz nos une, del que, también, forma parte, Ana Rosa Valdés Salazar (PRI), cuya creación fue anunciada en mayo de 2025. Montserrat Ortega renunció a la bancada del PAN para integrarse a este grupo, junto con los priistas Yunes Landa y Valdés, deslindándose de las dirigencias estatales de sus respectivos partidos, definiéndose como una "verdadera oposición" en el Congreso de Veracruz.
ANA ROSA Valdés Salazar es la esposa de Adolfo Ramírez Arana, dirigente estatal del PRI, y fue señalada por encabezar la lista de candidatos a diputaciones locales por la vía plurinominal de ese partido en el Estado. La designación se dio a conocer en abril de 2024, y ahora que su esposo Adolfo Ramírez Arana es el actual presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, no se descarta, ya sea ella, como conyugue o el como mandamás del tricolor veracruzano que funjan como aspirantes a una diputación Federal, en el entendido de que ambos son, o al menos eso consideran, dos de los principales activos que tiene el Revolucionario Institucional en el solar jarocho, en pocas palabras, imprescindibles para lo que viene. Somos priistas y estaremos a disposición de donde nos envíe el partido, dice Ana Rosa que, por otra parte, a pesar de conocer las intenciones de Héctor Yunes Landa de renunciar a su partido si este no llegara a aceptar una alianza con el resto de la oposición, dice que la gente que se va son unos malagradecidos, aunque luego quiso corregir aduciendo que cada cual es responsable de sus actos, pero el daño ya estaba hecho.
LOS TRES legisladores sostuvieron el martes una conversación con la Asociación de Periodistas del Estado, y ahí se abrieron de capa con reporteros, articulistas y columnistas, y fue en ese escenario donde Yunes Landa reconoce que ha sido amenazado en varias ocasiones, y solo una vez dejó asentados los hechos ante el conmutador del 911; no se siente inseguro y, por tanto, seguirá sus rondines por la Entidad conociendo de cerca las necesidades de los más necesitados, de aquellos a quienes su salarios no les alcanzan dado el alza de la inflación que ha arrastrado los precios de todos los alimentos y servicios, una práctica que ejercerá como parte de su trabajo legislativo. Dice que en 70 año en el poder, el PRI no ganó el malestar social que en solo 7 años ha conquistado MoReNa y sus aliados, aunque con todo y eso reconoce que para el 2030 e, incluso, en 2027, quien quiera ganar debe ir, necesariamente en una coalición, incluido el Movimiento de Regeneración Nacional. El candidato que quiere competir y triunfar, debe ir respaldado por tres o cuatro partidos, y en su caso particular, si el PRI no lo entiende así, estaría en condiciones de dimitir para asumirse abanderado de una coalición en ese contexto.
EN LOS dos partidos, PAN y PRI hay descontentos internos y externos que no los dejan avanzar. Todos tienen resquemores contra sus dirigencias, como Monserrat Ortega que se queja amargamente de la ineficiencia de su dirigente Federico Salomón al que culpa del fracaso panista en el Estado, y de quien se alegra que por fin en poco tiempo se ira, mientras que la diputada del PRI, si bien no expresa su malestar por el estancamiento del tricolor, esto es debido a que su esposo es el actual dirigente Estatal, y desde esa cómoda posición, uno o el otro buscaría ser candidato a diputado local y federal plurinominal, ya que por el principio de la vía uninominal, cualquiera de los dos fracasa, dado que el priismo es, actualmente, un pasaje de Pedro Páramo, la novela del inmortal Juan Rulfo: un pueblo fantasma como Comala. OPINA carjesus30@hotmail.com
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