DEBIDO A la fuerte presión política tanto de adentro como de afuera, ya que mientras MoReNa se deslindó de su arrebatado proceder y la presidenta Claudia Sheinbaum le recetaba que, “ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación, y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente sino la ambición desnuda del poder por el poder”, Estados Unidos fue lapidario, y a través de un portavoz del Departamento de Estado, Washington reaccionó de manera contundente al breve regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura sinaloense, declarando que, "el Cártel de Sinaloa no podría operar sin la ayuda de funcionarios corruptos". La postura enérgica de Estados Unidos incluyó los siguientes puntos: 1.-El vocero norteamericano dejó en claro que en México, el crimen organizado requiere de protección política para mantener sus operaciones. 2.-Recordó que el Cártel de Sinaloa trafica drogas letales (como el fentanilo) hacia territorio estadounidense, y que está clasificado formalmente por su gobierno como una organización terrorista extranjera. 3.-Aunque no mencionó directamente el nombre de Rocha Moya en su mensaje a medios, la advertencia se dio como una respuesta directa a su restitución en la Gubernatura, recordando al Gobierno de México, de forma implícita, que los cargos penales y las solicitudes de detención provisional con fines de extradición emitidas por la Fiscalía de Nueva York siguen totalmente vigentes y firmes. Y es que, como bien se sabe, el Departamento de Justicia estadounidense acusó formalmente a Rocha Moya y a otros 10 funcionarios sinaloenses de conspirar con la facción de "Los Chapitos" para el tráfico transnacional de narcóticos a cambio de sobornos. Por ello, tras la respuesta de Washington y la fuerte presión interna del propio partido oficialista, Morena, y de la presidenta Claudia Sheinbaum -quienes se deslindaron de su reincorporación-, Rubén Rocha Moya volvió a solicitar una licencia para separarse de su cargo tras haber estado solo un día de regreso en funciones, y ante el temor de que, ¡ahora sí!, EU cumpla su amenaza y al igual que Nicolás Maduro, fuera detenido a sangre y fuego en una incursión insólita y llevado ante la justicia norteamericana para que responda por los cargos que le acreditan.
QUIZA LO más importante del regreso de Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa y su subsecuente solicitud de licencia por segunda ocasión en menos de 32 horas, es que la Presidenta Claudia Sheinbaum actuó, finalmente, como auténtica titular del Poder Ejecutivo Federal, desoyendo la amistad que priva entre el mandatario con licencia y el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador que, no se duda, pudo haber tenido injerencia en el retorno del Sinaloense. Sheinbaum con frases lapidarias y sin mencionarlo por su nombre, provocó la caída del arrogante gobernantes con licencia y, de paso, logró que su partido y las bancadas de la 4T se deslindaran de él, como antes lo defendieron cuando Estados Unidos lo acusó, formalmente, de conspiración para la importación de narcóticos, esto es, tráfico ilícito de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetaminas hacia la Unión Americana; de delitos relacionados con armas de fuego como posesión y conspiración para el uso de ametralladoras de alto poder y artefactos explosivos, y de utilizar sus puestos de confianza para brindar impunidad, protección gubernamental e información de inteligencia a los líderes del cártel, y de recibir financiamiento ilícito y apoyo político por parte del crimen organizado para ganar y consolidar su campaña a la gubernatura.
LA REACCION de Estados Unidos fue legítima, pues aun cuando la Presidenta sigue a la espera de “pruebas” para procesarlo, la Fiscalía General de la República que había dicho inicialmente que no existían argumentos jurídicos para llevarlo ante la justicia, ahora, tras el regreso de Rocha rectificó que mantiene abiertas las carpetas de investigación contra el Gobernador con licencia –por segunda ocasión- de Sinaloa, así como de otros funcionarios sinaloenses derivados de los señalamientos de Estados Unidos, aunque indica que hasta el momento no cuenta con elementos probatorios suficientes para ejercer acción penal. La dependencia federal confirma, sin embargo, que las indagatorias siguen vigentes para cumplir con la ley de manera exhaustiva, pero advierten que, no se han recibido desde Washington los datos de prueba necesarios que cumplan con el umbral legal requerido en México. Rocha Moya acudió a declarar ante el Ministerio Público Federal durante el periodo en que solicitó licencia a su cargo, pero sospechosamente, el contenido de dicho interrogatorio y la declaración ministerial fueron clasificados temporalmente bajo reserva para proteger el debido proceso y las líneas de indagatoria.
CURIOSAMENTE, ROCHA Moya decide regresar a la gubernatura cuando trasciende la detención de Fausto Corrales Rodríguez, chofer y asistente personal del ex rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Héctor Melesio Cuén Ojeda, asesinado el día que Ismael “El Mayo” Zambada fue secuestrado con engaños y trasladado a Estados Unidos por uno de los hijos de Joaquín Guzmán Loera. El arresto de Corrales Rodríguez se llevó a cabo por delitos de encubrimiento y falsedad de declaraciones en relación con el homicidio del catedrático y político sinaloense. La detención fue ejecutada por agentes de la FGR e Interpol mediante una orden de aprehensión de un juez federal, siendo ingresado bajo prisión preventiva al penal de máxima seguridad del Altiplano.
PARA NADIE es secreto que Corrales Rodríguez es pieza clave en el crimen de su ex jefe, Melesio Cuén y en el secuestro del Mayo Zambada y su entrega a EU, y probablemente, en la participación de Rubén Rocha Moya en aquella reunión con Cuén, de la que se ha deslindado. Y es que Corrales manejaba la camioneta el 25 de julio de 2024, día en que llevó a Cuén Ojeda a una supuesta reunión de mediación política entre Rocha y Cuén en la finca Huertos del Pedregal, en Culiacán. Corrales sostuvo inicialmente la versión desechada de la Fiscalía local de que el ex rector había muerto en un intento de asalto en una gasolinera, pero las investigaciones federales demostraron que Cuén fue asesinado en el mismo sitio donde "El Mayo" Zambada fue privado de la libertad. La propia presidenta Claudia Sheinbaum catalogó la captura como un paso relevante para esclarecer de manera definitiva los hechos violentos ocurridos ese día en Sinaloa, por lo que Rocha Moya, al sentirse acorralado optó por retornar a la Gubernatura que había dejado durante 112 días en aras de recuperar el fuero constitucional que le proteja en caso de ser necesario, si el chofer y asistente de Melesio Cuén Ojeda decide hablar y soltar todo lo que sabe, que acaso involucre al Gobernador con licencia. Vaya embrollo que amenaza venirse sobre Rocha Moya y, por ende, contra MoReNa de cara al 2027. A ver que pasa. OPINA carjesus30@hotmail.com
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