AUNQUE EN el estado no existe un censo oficial actualizado que determine el número exacto de personas en situación de calle, estimaciones locales advierten que son miles, principalmente en zonas urbanas como la conurbada Veracruz-Boca del Río, Xalapa, Poza Rica, Tuxpan, Coatzacoalcos, Minatitlán, Coatepec y otros muchos municipios, donde la imagen urbana contrasta con el discurso oficial, pues mientras por una parte se asume que el empleo se encuentra al alza y que hay menos pobres que en el periodo neoliberal, la realidad es tangible. Ciertamente, una parte importante de la población sin hogar en el Estado no es originaria de los municipios donde pernocta; muchos provienen de otras entidades del País o son personas migrantes en tránsito que deciden quedarse a la buena de Dios, viviendo de la limosna o misericordia social que no aterriza. Es indiscutible, también, que esa condición de calle está estrechamente ligada a la desigualdad, desempleo, adicciones, problemas de salud mental y, en ocasiones, al abandono familiar, pero lo cierto es que el aumento de personas viviendo en las calles ha generado tensiones vecinales y reportes de inseguridad en ciertas áreas. Algunos municipios han optado por activar protocolos (especialmente en temporadas de bajas temperaturas o tormentas) para resguardar a las personas vulnerables y trasladarlas a espacios como albergues del DIF, pero no basta. Es una solución mediática a corto plazo, muy a pesar de que el DIF Estatal y algunas delegaciones municipales cuentan con programas de atención para población vulnerable que incluyen apoyos funcionales, entrega de medicamentos y canalización a centros de salud, pero falta lo necesario: la alimentación. Por ello algunas organizaciones de la sociedad civil y grupos altruistas operan comedores y albergues temporales para mitigar la falta de alimento y techo, siendo un apoyo vital ante la insuficiencia de instalaciones gubernamentales, aunque lo hacen con recursos propios que resultan insuficientes, y que los distintos ámbitos de Gobierno se niegan a aportar. Xalapa, por ejemplo, enfrenta un incremento visible de personas en situación de calle, concentradas principalmente en el primer cuadro de la ciudad, y los puntos de mayor concentración suelen ser el Parque Juárez, donde se reportan grupos de hasta 10 personas en esa condición, o en pasajes y parques del centro, o áreas de alta afluencia peatonal como el Paseo de los Lagos, muy frecuentado por indigentes
ESPECIALISTAS SEÑALAN que muchos individuos padecen problemas psiquiátricos no atendidos que puede tornarlos agresivos, o consumo de sustancias tóxicas. La mayoría ha perdido lazos familiares y vive en vulnerabilidad extrema. El Ayuntamiento de Xalapa y el DIF Municipal evalúan estrategias para brindar albergue y apoyo psicológico, sin embargo, comerciantes y autoridades locales coinciden en que la infraestructura actual de apoyo público y privado es insuficiente para la dimensión de la crisis, y esto sucede en un escenario donde el Estado de Veracruz, según datos oficiales, registra una tasa de desempleo del 1.9 por ciento, una de las cifras más bajas históricamente a nivel nacional, posicionándose entre el cuarto y quinto lugar con menor desocupación en el País. Ese indicador se ubica por debajo del promedio nacional, que ronda el 2.5 por ciento. En pocas palabras, más del 98.1 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) se encuentra laborando.
LO QUE no se dice es que, en Veracruz, el principal reto del mercado laboral radica en la informalidad, la cual afecta a cerca del 69 por ciento de los trabajadores, esto es, del 98.1 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) laborando, 69 por ciento lo hace en el mercado informal, concretamente en comercio semifijo o ambulante, pero al operar fuera del marco fiscal de la Secretaría de Hacienda y no pagar rentas o impuestos, esa modalidad genera competencia desigual frente a los negocios establecidos. De esa manera, aunque la tasa de desempleo formal en el estado es baja (rondando, en realidad, entre el 2 y 3 por ciento), gran parte de la Población Económicamente Activa se refugia en la informalidad debido a la escasez de empleos formales bien remunerados. De esa manera, en las principales ciudades (como el Puerto de Veracruz, Boca del Río y Xalapa), el comercio informal se concentra intensamente en los mercados municipales, las inmediaciones de los centros históricos y zonas muy concurridas como las áreas de mercados rodantes o "tianguis". En Xalapa muchos puestos informales se encuentran colocados en los bajos de los portales, dando una imagen deplorable, ya que obstaculiza el paso de peatones y crea una apariencia de abandono, ya que en esos mismos sitios acuden a dormir menesterosos donde realizan sus necesidades fisiológicas, produciendo malos olores. El asunto no es sencillo, y se requiere voluntad política tanto del sector público como del privado, pues además de afectar al turismo, se trata de seres humanos que merecen atención urgente. Se trata de hombres y mujeres que viven en la intemperie sin afectos familiares, sin comida y sin espacios donde realizar sus necesidades. Está situación, aunado a los niños de la calle, migrantes que esperan la beneficencia popular, limpiaparabrisas e indígenas traídas de otros estados a mendingar, en nada favorecen al discurso de “primero los pobres” que enarbola la Cuarta Transformación. Así las cosas…
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QUE SIEMPRE si, Eric Patrocinio Cisneros Burgos quiere jugarse la postulación para disputar la diputación Federal por la cuenca del Papaloapan, y no por Coatepec donde, seguramente, contenderá por el PRI, José Francisco Yunes Zorrilla. Eric ya se hizo presente en Cosamaloapan, reuniéndose con algunos grupos que le siguen, mientras que Javier Herrera Borunda prefiere muestrearse con la Gobernadora Rocío Nahle García. En ese tenor se abren dos frentes: el llamado bola ocho con sus padrinos en el centro del País, desafiando a la mandataria, y el de Nahle García con la fuerza que le da el ser la titular del Poder Ejecutivo del Estado. El asunto no es menor: Herrera Borunda, pese a ser parte de la dirigencia del Partido Verde, aliado con MoReNa, no es, en si, morenista de hueso colorado, mientras que Cisneros Burgos se autodefine como MoReNo no solo de color sino de militancia, por lo que, de ser menospreciado podría causarle un fuerte dolor de cabeza al partido “guinda”, fiel a su estilo.
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LO DE los medicamentos caducos en instancias oficiales de la Secretaria Estatal de Salud y en hospitales del IMSS bienestar, no debería ser tema menor. Se trata de la vida de miles o millones de veracruzanos que están en riesgo por falta de esos insumos que, en realidad, si existen, pero embodegados hasta echarse a perder debido a negligencia de quienes tienen la obligación de entregarlos a los que realmente los necesitan. Por ello, en casos como esos, bien valdría la pena abrir carpetas de investigación, como escarmiento, y llevar a prisión a los indolentes que siguen jugando con el dolor ajeno. Porque se trata de niños y adultos con cáncer, personas trasplantadas y otros pacientes que requieren de las medicinas para seguir sobreviviendo, en tanto los ineficientes parecieran burlarse de sus dolencias. OPINA carjesus30@hotmail.com
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