DE CARA a la elección Federal de 2027, a MoReNa se le está complicando Xalapa y Cosamaloapan. En el primer distrito, la elegida como probable abanderada no crece, pese a la robusta estructura del partido guinda, de tal suerte que Delia González Cobos, todavía titular del Órgano de Fiscalización Superior del Estado aparece en tercer lugar en la lista de popularidad, disputándose el primero Elizabeth Morales García, del PT, aliado del Movimiento de Regeneración Nacional; Américo Zúñiga Martínez que recién acaba de renunciar al PRI y probablemente acepte la invitación de Movimiento Ciudadano, y Román Moreno, pero para la diputación local. El indiscutible primerísimo lugar lo ocupa Ricardo Ahued Bardahuil, quien ganaría al candidato que le pongan enfrente, aunque su participación sigue siendo ambigua, pues ha expresado que permanecerá en la Secretaría de Gobierno si así lo dispone la gobernadora Rocío Nahle. Ante ese escenario, lo más indicado es que MoReNa acepte que la candidata sea Elizabeth Morales en alianza con PT, mientras que a Delia González Cobos le darían un premio de consolación en el TEV. El otro caso es Cosamaloapan, donde Eric Patrocinio Cisneros Burgos, al verse desplazado de los afectos del poder, ha decidido crear un conflicto en la cuenca del Papaloapan, de tal manera que el más “amarrado”, Javier Herrera Beltrán pareciera estarse desamarrando, esto es, con una aspiración al aire que en Palacio de Gobierno no se mira con mucha aceptación. Javier ha sido soslayado en las distintas reuniones morenistas que el dirigente Estatal de ese partido, Esteban Ramírez Zepeta ha protagonizado en la zona. Es por ello que el diputado local Felipe Pineda Barradas ya destapó su interés por buscar la candidatura a la diputación federal, y aunque reconoce que la contienda dentro de su partido será reñida debido a la presencia de otros actores políticos interesados, existen opiniones encontradas sobre su capital político; algunos analistas señalan que su triunfo previo como diputado local se debió al efecto de la marca Morena y de la votación histórica en Veracruz, más que a una estructura propia, mientras que sus simpatizantes respaldan su trabajo territorial en la zona de la Cuenca. Otros distritos como Xalapa y Cosamaloapan, también comienzan a complicarse debido a los más recientes acontecimientos que acometen al partido guinda desde el ámbito nacional. Así las cosas…
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ALGO NO cuadra en el País. Y es que, mientras la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico asegura que México creció al triple que el promedio de las naciones que conforman la OCDE durante el segundo trimestre del año, convirtiéndose en la sexta economía con el mayor avance dentro de ese grupo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revela que, en el segundo trimestre de 2026, la ocupación informal, la que carece de prestaciones sociales, acaparó el mayor crecimiento de personas ocupadas en territorio nacional, lo que no refleja una economía sana. De esa manera, el total de personas ocupadas en el país, tanto formal como informalmente, fue de 60.04 millones, lo que representó 599 mil 334 más en relación con el segundo trimestre de 2025, de los cuales 494 mil 607 obtuvieron una ocupación que no cuenta con un registro legal, contrato protegido, seguridad social ni prestaciones de ley. Así, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 55.1 por ciento, ligeramente superior a la que registró al cierre del segundo trimestre de 2025 que fue de 54.8 por ciento, de tal manera que sólo 104 mil 727 personas se colocaron en un empleo formal durante el periodo de 2026. Pero la cifra que preocupa es la inherente a Veracruz, donde, 7 de cada 10 trabajadores operan en la informalidad laboral, registrando una tasa persistente de entre el 68.6 y 70.1 por ciento al cierre del primer semestre del año. Esta cifra sitúa al estado como la séptima entidad con mayor tasa de informalidad a nivel nacional, posicionándose muy por encima del promedio nacional, el cual se ubicó en 55.1 por ciento durante el mismo periodo.
CIERTAMENTE, LA creación de empleos no es un asunto inherente únicamente al Gobierno que ya tiene suficiente con la burocracia, incluidos profesores y elementos policiacos, pero sí está en su facultad facilitar al sector privado diferentes herramientas políticas y económicas para que estos sean generados, como la seguridad jurídica, esto es, garantizar leyes claras y el respeto a la propiedad privada para atraer inversiones a largo plazo. También debe reducir los procesos burocráticos para simplificar trámites y que abrir y operar una empresa sea rápido y económico, además de implementar impuestos competitivos que incentiven la inversión y la contratación de personal. No se debe soslayar la infraestructura, esto es, construir carreteras, puertos y redes de energía que reduzcan los costos logísticos de las empresas, además de diseñar programas educativos alineados con las necesidades técnicas y tecnológicas del mercado laboral actual. Si todo ello se deja a la deriva, los puestos laborales, lejos de aumentar, tenderán a disminuir debido a quiebras por bajo poder adquisitivo de la sociedad o por las dificultades que implica el traslado de insumos para mantener viva la infraestructura productiva. Desafortunadamente, la perspectiva liberal pura sostiene que la mejor intervención del gobierno es la mínima intervención. En suma, el régimen liberal coincide en la importancia del sector privado, pero argumenta que, en tiempos de crisis económica profunda, el mercado por sí solo no puede recuperarse rápido. En pocas palabras, el debate moderno no suele centrarse en si el sector privado debe crear empleos, sino en qué tan activa debe ser la estrategia del gobierno para guiar, regular o incentivar ese crecimiento.
POR SI fuera poco, los ingresos que percibe la población son insuficientes, pues cerca del 40 por ciento de los trabajadores informales en el estado reciben emolumentos económicos que resultan exiguos para adquirir la canasta básica alimentaria. Indiscutiblemente, hay diferencias por zonas, pues mientras que el promedio estatal es crítico, la zona conurbada de Veracruz-Boca del Río presenta dinámicas distintas, mostrando niveles de informalidad localizados inferiores en comparación con las áreas rurales del estado.
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TRAS PERMANECER desaparecido durante 10 horas, luego de ser levantado a sangre y fuego la noche del lunes sobre la avenida 20 de Noviembre de Poza Rica, la calle donde otros dos comunicadores han sido asesinados este año en fechas distintas: Carlos Castro, en enero y Luis Ángel López, en junio, el reportero de notas roja de Noreste y colaborador de Radio Fórmula, Eli Martínez fue localizado con vida y se encuentra bajo resguardo policial, en tanto su acompañante, también comunicador, sigue luchando por su vida en un hospital de aquel municipio. Se desconoce las condiciones de Salud de Eli, pero queda una sospecha: o los agresores y secuestradores se equivocaron de persona, o el objetivo era el compañero baleado, porque, aunque parezca temerario, levantar a un periodista y lesionar a balazos a otros para, posteriormente, dejarlo en libertad, suena raro, aun cuando nos alegramos de que este con vida. Pese a lo anterior, las autoridades deben llegar hasta las últimas consecuencias para averiguar que está ocurriendo con el gremio en el norte del Estado, especialmente, en Poza Rica, donde un día sí y el otro también se suscitan hechos de sangre que ponen en entredicho a las nuevas autoridades del lugar. Así las cosas…OPINA carjesus30@hotmail.com
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