BAJO EL esquema tradicional, si un alcalde o síndico es sospechoso de un delito, la Fiscalía Estatal no puede actuar penalmente en su contra hasta que diputados voten mayoritariamente para retirarle la protección jurídica, pero al prescindir del fuero constitucional, ese "freno de mano" desaparece automáticamente, y el organismo encargado de investigar los delitos y acusar a los presuntos responsables ante el poder judicial, pueden investigar y ordenar aprehensiones de forma inmediata si existen pruebas delictivas. En suma, si se retira el fuero constitucional o la inmunidad procesal penal a las autoridades municipales, el cambio principal es que pueden ser investigados, juzgados y procesados penalmente de manera directa como cualquier ciudadano, sin necesidad de que el Congreso del Estado realice un juicio de procedencia (desafuero) previo. Sin embargo (siempre hay un, pero), eso sería lo ideal, pero en México la ley se utiliza para perseguir a adversarios, sacarlos del juego político, nulificarlos en prisión, y eso acaso ha provocado un gran debate en Veracruz, pues la oposición insiste en que, el retiro de la inmunidad a munícipes puede ser utilizado para la persecución política de adversarios para obligarlos a pasarse al partido gobernante, contra la versión de quienes promueven la medida como parte del servilismo al que se sienten obligados por el poder. En ese tenor, representantes de partidos de oposición como el PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, además de analistas políticos advierten que la eliminación de la declaración de procedencia abre la puerta al uso faccioso de las instituciones judiciales, y sus principales argumentos son la vulnerabilidad de alcaldes opositores. Tal vez por ello el oficialismo busca dejar desprotegidos a presidentes municipales que no pertenecen al partido en el poder para presionarlos, intimidarlos o destituirlos mediante carpetas de investigación aceleradas. Lo cierto es que, en contextos donde las fiscalías del estado no gozan de total autonomía de los gobiernos ejecutivos, la eliminación del fuero les otorga "un cheque en blanco" para inhabilitar políticamente a los adversarios sin el filtro o la revisión previa del Congreso local.
QUIENES defienden la permanencia del fuero asumen que su función original es proteger el cargo y el equilibrio de poderes, no a la persona, pues consideran que quitarlo de forma selectiva (solo a nivel municipal y manteniendo el de legisladores o gobernadores) crea una asimetría política riesgosa. Pero los promotores de esa iniciativa (principalmente legisladores y gobernantes de Morena) defienden la reforma bajo la premisa de la igualdad ante la ley y la rendición de cuentas. Sus puntos centrales incluyen la eliminación de privilegios e impunidad (un discurso muy trillado que en la práctica no se ejerce), asumiendo que el fuero constitucional se distorsionó con el tiempo, convirtiéndose en un escudo para que funcionarios señalados por corrupción o nexos delictivos evadan la acción de la justicia. Como fuera, el retiro del fuero no anula la presunción de inocencia, el derecho a la defensa ni las garantías judiciales de los alcaldes, pues una investigación penal simplemente seguiría su curso ordinario en los tribunales, como ocurre con cualquier ciudadano común, por supuesto, si la ley en México no tuviera un uso faccioso. Tal vez, para darle mayor credibilidad a la reforma, en México debería desaparecer el fuero constitucional para todos, desde la Presidenta o Presidente de la República, senadores, diputados locales y Federales, Gobernadores, alcaldes, ediles y todo aquel que goce de esa inmunidad, pero, al mismo tiempo, las Fiscalías y tribunales judiciales deben adquirir un carácter autónomo, desligado del poder ejecutivo sea Federal o Estatales, ya que se lo contrario seguirán siendo el brazo ejecutor, los verdugos políticos que suelen usarse para presionar, inhabilitar o procesar a adversarios políticos. Como fuera, el combate a la mala administración pública debe resolverse fortaleciendo la objetividad de los jueces y las fiscalías, y no manteniendo protecciones políticas especiales para una clase de servidores públicos, mientras que a otros se les persigue y encarcela.
PORQUE, EN realidad, la eliminación del fuero no significa que una autoridad municipal sea culpable de inmediato ni que sea destituido solo por recibir una denuncia. El funcionario mantiene vigentes sus derechos fundamentales durante el proceso penal como son, la presunción de inocencia, el derecho a la defensa y el debido proceso. De hecho, un alcalde que pierde el fuero puede continuar ejerciendo sus funciones a menos que un juez determine una medida cautelar que le impida hacerlo (como la prisión preventiva) o se dicte una sentencia condenatoria. Y es que el fuero protege la función, no a la persona, en pocas palabras, no está diseñado como un privilegio personal ni un pase de impunidad. Su propósito es blindar el cargo de persecuciones políticas o acusaciones sin fundamento que busquen desestabilizar o frenar las tareas de instituciones clave, y evita que un poder del Estado (como el Ejecutivo o el Judicial) utilice el sistema penal para presionar, encarcelar o debilitar a los miembros de otro poder (como los legisladores del Congreso o alcaldes). En suma, si un funcionario con fuero es acusado de cometer un delito, no puede ser procesado ni detenido de inmediato (salvo en casos excepcionales como la flagrancia), pero ahora, con el retiro, que Dios agarre confesados a los ediles, y en contesto, muchos de oposición optarán por pedir la protección de MoReNa pasándose a sus filas de cara a 2027. Al tiempo…
*****
¿QUE PASO con Roberto Ramos Alor tras el escándalo por la falta de medicamentos e insumos en hospitales de Veracruz para realizar cirugías, y la amenaza a médicos residentes que se atrevieron a denunciar los hechos? Nada; el funcionario goza de cabal salud, y en un acto populista que busca borrar o difuminar su mala imagen, ahora se presenta en eventos saludando a todo el mundo. Pero si usted esperaba un castigo contra el nefasto funcionario, una sanción o, incluso, su renuncia, simple y llanamente, se equivocó. El galeno goza de protección ejecutiva, y su permanencia está garantizada. Y aunque las autoridades reportan, actualmente, niveles de abasto nominales de entre el 90 y 97 por ciento, organizaciones civiles y pacientes continúan denunciando recetas sin surtir e interrupciones en tratamientos. Y aunque se sigue insistiendo en que, la continuidad de Roberto Ramos Alor al frente del IMSS-Bienestar en Veracruz aún no está definida a largo plazo, ya que su permanencia está bajo revisión por parte del Gobierno Federal, lo cierto es que el sureño seguirá al frente del organismo Federal. Al tiempo…
*****
EL LUNES, tras acudir a la guardia de honor acompañado de todo su séquito al llamado Parque Hidalgo de Los Berros, el dirigente Estatal de MoReNa, Esteban Ramírez Zepeta se dirigió a desayunar con 20 personas a un restaurante de la avenida maestros veracruzanos al que entró como emperador, aunque, curiosamente, nadie lo saludó, acaso porque pocos lo conocen. Tal vez intrigado por el comportamiento de quienes pensaba, le aplaudirían, se levantó varias veces al baño –hasta pensé que tenía diarrea- e, igualmente, pasó inadvertido, y eso que se trata del líder Estatal del partido mayoritario. Por cierto, ¿qué hacía en un restaurante fifí pagando el consumo de 20 comensales, todos trajeados de negro?. Dios los castiga: por burlarse de los ricos, ya se volvieron ricos. Así las cosas…OPINA carjesus30@hotmail.com
|
|