Aún visto desde México, donde nuestros procedimientos electorales no se caracterizan de ser buenas prácticas democráticas, el ofrecimiento formulado por el presidente Trump de entregar 5 mil dólares a quienes voten por el Partido Republicano representa un grave retroceso y duro golpe a la democracia estadounidense, siempre de elevado nivel representativo. El resultado de la elección de noviembre en los Estados Unidos guarda especial importancia porque los partidos en disputan compiten para ganar el control de la Cámara de Representantes, si el Republicano pierde el presidente Trump verá limitados sus ejes de acción, pero, además, quedaría expuesto a un posible impeachment y ser destituido, difícil pero no imposible. No sabemos cuál será el desenlace de ese proceso electoral, pero de cualquier manera la propuesta de Trump es inadmisible en el ámbito de una democracia en la cual las instituciones se han sobrepuesto a las ambiciones personales.
Examinada desde México, donde el avance democrático parece haberse detenido, la de Trump no parece una propuesta descabellada cuando está en juego la tenencia del poder, porque, pese a tener un origen democrático, el gobierno se empeña en defender regímenes dictatoriales, como los de Cuba y Nicaragua. Justamente cuando en Brasil se celebran elecciones para elegir presidente y Lula Da Silva corre el riesgo de perder la elección frente a la ola derechista impulsada por el gobierno estadounidense. Si así ocurriera, el gobierno mexicano quedaría aislado del “Escudo de las Américas”, solamente acompañado de Cuba y Nicaragua, en pleno abandono del liderazgo diplomático que mantuvo a México como un paradigma en Latinoamérica. Son sin duda tiempos de cambio y de transformación, aunque no sabemos si para bien o para mal. |
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