A Bernardo Gutiérrez Parra, un periodista honrado, honorable y memorable.
Aunque allende nuestras fronteras se observa a México como un país carcomido por la corrupción, la violencia y complicidad de autoridades con agentes de la delincuencia, numerosos sectores de la población no alcanzan a advertirlo así acostumbrados ya a ese acontecer social, un fenómeno semejante a quien habita cerca de un deposito de basura y su olfato ha perdido capacidad para captar los malos olores. Cuando en la década de los años ochenta recibíamos noticias de cuánto ocurría en Colombia, atosigada por la violencia y el terrorismo desatado por los cárteles de Medellín y de Cali, en México clamábamos por evitar “colombizarnos”, es decir, que en nuestro país no llegara a suceder lo que padecía Colombia. En nuestra dramática realidad, aunque nos pese, tenemos que admitir que la líder derechista de Francia, Marine Le Pen, pudiera no estar muy errada en su visión de “no permitir que Francia siga el camino de México en materia de crimen organizado”, y subraya el riesgo de una “mexicanización” en Francia. Da pena, pero así lo dijo “la verdad no peca, pero incomoda”, dice la sabiduría popular.
Tal como debiera ser, la presidenta Sheinbaum ha respondido: “Está mal informada porque la mexicanización que debería llevar a todo el mundo es la de los valores de la cultura de México”. Sí, es verdad, México es más grande que sus problemas y que sus políticos, eso ya lo hemos escuchado antes, sin embargo, a quienes el olor fétido del basurero aún no incapacita para percibirlo observamos un México víctima de la violencia, del terrorismo, de la extorsión, de desapariciones, de feminicidios, de la corrupción y de políticos voraces cuando tienen acceso al erario. No convoca al optimismo escuchar un discurso oficialista distante de la gangrena que carcome a las instituciones públicas, que la lista de políticos arropados por la impunidad se alarga con el transcurrir de los días, ayer eran Adán Augusto, Andy, Noroña, Rocha Moya, Insunza, Mariana del Pilar, Américo Villarreal, Amílcar Olán, ahora es Taddei ´mas los que se vayan incorporando. Lo destacable en esa primera lista consiste en que todos son fruto directo del expresidente López Obrador ¿o ya nos olvidamos cuando dijo de la señora Taddei que era incorruptible, incapaz de quebrantar el no robar, no traicionar y no mentir? No admitirlo es pesada loza sin duda, por eso extraña que desde la presidencia se intenta deslindar a la señora Taddei de MORENA con el argumento de que la pusieron en acción electoral el exgobernador Padrés y Lorenzo Córdova, sin admitir que apenas tomó posesión en el INE la señora Taddei fue arropada con autorizaciones legislativas aprobadas por MORENA, el Pt y el Verde Ecologista para hacer del INE un bastión apropiado para su desaforado patrimonialismo. Malo cuando después del niño ahogado se quiere tapar el pozo. |
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