Durante semanas previas al mundial de futbol quien esto suscribe escuchó comentarios de quienes conocen, saben de estrategia futbolera algunos expertos estudiosos del tema, otros, exjugadores en retiro dedicados ahora a opinar acerca del deporte que practicaron con mucho éxito. Sobre la selección de futbol mexicana la generalidad coincidía en que el seleccionado actual “carecía de talento”, nada qué ver con aquellas de Hugo Sánchez, o la de Cuauhtemoc Blanco, o la de “Chicharito”, Memo Ochoa, etc., algunas de ellas dirigidas incluso por el mismo entrenador de ahora, “el Vasco Aguirre”. Sin embargo, ya sea por el nuevo formato que incluye 48 equipos, ya porque Aguirre y Rafael Márquez han hecho un extraordinario trabajo para darle al conjunto mexicano la eficacia y solvencia futbolera necesarias para llegar al quinto partido, ahora, aquellos comentarios relativos al bajo rendimiento de nuestro seleccionado han cambiado, o simplemente ya pasaron al olvido. Mucho tiene que ver el buen paso del once mexicano.
Aquella opinión demeritoria se ha convertido en alabanzas, la euforia popular en torno de la selección mexicana bien vale la rectificación, un pueblo inmerso en los grandes problemas sociales y económicos como el de México necesitaba una catarsis de ánimo, olvidar siquiera por unos días la violencia que enturbia su existencia, distraerse momentáneamente del riesgo de las desapariciones, de los homicidios, de la extorsión prevaleciente en casi todo el país. Solo la magia del futbol podía lograrlo, lamentablemente esa placidez será pasajera, se prolongaría si nuestro equipo gana este domingo, de lo contrario, el lunes descubriremos que el monstruo de la violencia no se ha ido como las ilusiones perdidas. Para fortuna nuestra los expertos se equivocaron, una prueba más de que errar es consustancial a la naturaleza humana. |
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