La figura materna en cualquier sociedad es y debe ser reconocida, admirada y enaltecida, “sin mujer no hay vida” decía un enternecedor refrán. Ella encarna ternura, devoción, sacrificio desinteresado, amor filial divinizado. Nada como el 10 de mayo que, junto al 12 de diciembre cuando se glorifica a la guadalupana, todo México se cimbra, unificado por un festejo excepcional en la naturaleza humana. Pero en México el entorno actual no hace mucha sinergia y enturbia la armonía del homenaje por el gran número de madres dedicadas a buscar a un ser querido, para ellas el festejo ha perdido vigencia y cuando claman por apoyos encuentran oídos sordos, “madres buscadoras” es la asignatura dolorosa que les corresponde desempeñar. Para ellas todos los días son de esperanza y desesperación, poco eco encuentran el gobierno y en el entorno social, su lucha pesarosa y sufrida pasa desapercibida en el conjunto social, lamentable indiferencia en lugar de solidaridad compartida. Es la consecuencia de un México colocado en una encrucijada histórica donde la polarización ensancha las heridas. ¿Vamos bien, o caminamos en la ruta del precipicio? He allí la cuestión.
Para ubicarnos en el contexto de nuestra realidad anotamos lo destacado de este día: en nuestra entidad privan de la libertad al exalcalde de Tlaquilpa, Nabor Sánchez, asaltan al diputado Héctor Yunes en playas de Boca del Río, una mujer es asesinada en Atoyac, en Tuxpan balean una carnicería con saldo de cuatro heridos, desaparece un joven en Ciudad Mendoza. En Iztapalapa un festejo familiar deja tres muertos y nueve heridos, en Coahuila agreden violentamente a una candidata de MORENA a diputada local, balean a convoy policiaco en Chihuahua, disparan contra una casa propiedad de Rocha Mota, en Sinaloa, dejan mensaje admonitorio en casa del senador Javier Corral en Ciudad Juárez. Nada que informe sobre un crecimiento económico, tampoco de un seguro rescate de Pemex, mucho menos de fiel seguimiento contra políticos vinculados al crimen organizado, o de una efectiva investigación sobre el huachicol fiscal. Por si no bastara, Trump aprieta más la cuerda contra el gobierno mexicano, del que no quisiéramos escuchar un discurso semejante al de la dictadura cubana atribuyendo al gobierno estadunidense la causa de nuestro retraso económico y nulo avance democrático. Pesimismo puro, pero es la cruel realidad. |
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