“Como te veo me vi, como me ves te verás”, sería el draconiano diagnostico lanzado desde el PRI, cuya dorada hegemonía era semejante a lo que estamos observando con MORENA, aunque en circunstancias diferentes. Cuando el PRI dominaba el escenario político nacional atraía todos los reflectores, el mundo político estaba a la expectativa por conocer al famoso “Tapado” para la presidencia, gobernadores, alcaldes, senadores y diputados, porque serían los candidatos a vencer por una oposición empeñosa, pero sin la estructura necesaria para competir y ganar. Sin embargo, conseguía dar uno que otro campanazo, pero entonces el PRI acudía a la Comisión Federal Electoral o, según el caso, a las estatales para anular la elección, porque cuando perdía, arrebataba. MORENA aprendió muy bien esa elección y la pone en practica ahora que ejerce el poder al controlar el INE y el Tribunal Federal Electoral, o bien legislando leyes a modo para su beneficio. Era un escenario cuya transformación fue paulatina, gracias a la presión social y la beligerancia de los partidos opositores.
Ya habíamos avanzado en nuestras practicas democráticas, en 2000 se produjo la primera alternancia en la presidencia, cuando el PAN encumbró a Fox, o al revés, en el 2012 cuando el PRI recuperó la presidencia, y en 2018 cuando la democracia propició la llegada de AMLO a la presidencia, y en 2024 a Claudia Sheinbaum. Ahora, el PRI ya decadente corre el riesgo de desaparecer, el PAN lucha por sobrevivir, Movimiento Ciudadano a sus 30 años pretende convertirse en el eje opositor que derrumbe a MORENA, y SOMOS se incorpora a la lucha para terciar en la contienda. Del PT y del Verde, que no sea para calificarlos de franquicia puesta al servicio del poder, no hay mucho que decir. Ese escenario lo domina actualmente MORENA, controla el Poder Legislativo y los órganos electorales, la mayoría de los Congresos locales y gobierna en 24 entidades. Pero cada elección representa una oportunidad para el cambio o para ratificar el estatus. El 6 de junio la ciudadanía mexicana tendrá oportunidad para manifestarse a favor o en contra de que MORENA prosiga dominando, porque no hay mal que dure cien años y nada es para siempre. |
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