Investigar y discutir los hechos de corrupción o irregularidades en el ejercicio de un cargo es justificable y necesario, y no depende de que sea mujer la funcionaria pública. Convertir el asunto de tráfico de influencias y conflicto de intereses de Guadalupe Taddei en ataques a la vida íntima, chistes o descalificaciones por ser mujer, es una manera torcida de ver un acto de corrupción. Eso fue precisamente lo que hizo la presidenta Claudia Sheinbaum en su conferencia mañanera de este lunes 26 de octubre. Sheinbaum calificó de misóginas y machistas las burlas y ataques personales dirigidos contra Taddei. Afirmó que las agresiones personales contra una mujer no deben formar parte de la política mexicana. Se refirió al video viral de “París a tus pies, chamaquito”, el del hijo de Taddei en un hotel de lujo en París con el contratista José Alfredo Hernández Casillas, en el contexto de esas burlas. Pero no dijo sentirse indignada como el resto de los mexicanos. No se da cuenta la presidenta de México que una funcionaria de alto nivel del INE es cuestionada por posibles favoritismos en contrataciones millonarias a personas con las que tenía una relación cercana, “íntima”, incluidos vínculos familiares. Eso afecta la confianza institucional, especialmente en pleno proceso electoral. Claudia Sheinbaum, aleccionada para torcer las cosas, quiere hacer sentir a los medios de comunicación como unos “carroñeros”, utilizando el adjetivo de Rocío Nahle. Pero la verdad es que los “carroñeros son ellos”.
El “novio” de Taddei (¡cómo eres Alfredo!) se ganó otros mil millones en contratos con varios OPLEs, entre ellos el de Veracruz
Guadalupe Taddei y su novio Alfredo Hernández Casilla se comieron el pastel completo. No sólo se hicieron de contratos millonarios en el Instituto Nacional Electoral, sino que las empresas de “cómo eres Alfredo” se embolsaron otros mil millones de pesos en contratos con, al menos, 13 Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE). Alfredo Hernandez Casilla, según lo detectado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), crearon varias empresas que ponían a competir en las licitaciones estatales de los OPLEs, las cuales simulaban competencia. Sobre el caso señala el periódico El Universal: “Entre los hallazgos, se detectó una triangulación de recursos hacia otras empresas, motivo por el que la UIF inició una indagatoria. Así, se identificó una red de al menos siete empresas vinculadas operativamente a los hermanos Hernández Casillas, las cuales se postulaban como competidoras en diversas licitaciones para asegurar los fallos a su favor”. Uno de los OPLEs estatales que le otorgaron contratos millonarios al “novio” de Taddei fue el de Veracruz. Señala El Universal: “Las investigaciones revelan que las empresas comenzaron a participar en licitaciones para obtener contratos electorales desde 2014, cuando Guadalupe Taddei trabajó en el Instituto Electoral de Sonora. En 2018, la empresa Cajas Graf obtuvo el contrato 1/LPN/OPLEV- 401A02-001/2018 con el Instituto Electoral de Veracruz por 141 millones 775 mil 200 pesos para llevar a cabo el suministro de 12 mil paquetes electorales”. Lo interesante sería saber si el actual OPLE Veracruz ha seguido otorgando contratos a este conglomerado de la corrupción.
Guadalupe Taddei no fue una funcionaria corrupta, sólo fue una buena madre. “Yo estaba muy preocupada porque mi hijo no salía de vacaciones”
Jorge Francisco Piñeda Taddei, hijo de la exconsejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, tiene aproximadamente 33 años. Por cierto, ya no es un “chamaquito”, aunque en el video donde se le ve en una suite del hotel Le Maurice se ve mucho más joven. Por supuesto, no se ve que sea una persona introvertida, sino uno de esos juniors
que viven del dinero que su mamá le da. Por lo mismo, ¿quién le puede creer a Guadalupe Taddei que su hijo tenía problemas para salir de viaje? La exconsejera presidenta del INE, a manera de justificación, dice que el viaje de su hijo a París fue como una medida extraordinaria para sacar a su hijo de su encierro. Cuando a Guadalupe Taddei le preguntaron sobre el viaje de su hijo a París, la exconsejera del INE declaró: “Yo estaba muy preocupada porque mi hijo no salía de vacaciones y un proveedor me ofreció llevarlo a París. No veo en ello ningún abuso de mi parte, salvo la procuración de una madre por su hijo”. Esta excusa se parece mucho a la de Marcelo Ebrard, quien así justificó que su hijo se haya hospedado en la embajada del Reino Unido: “Si algo se me puede recriminar es que como padre me haya preocupado la salud de mi hijo estando en un país extranjero, y haberle aceptado a Josefa- que se lo agradezco mucho hasta la fecha- que lo trató como un hijo y lo alojó como si fuera de su familia”. Por supuesto, respuestas muy de la 4T.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
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