El presidente de la Junta de Coordinación Política entiende que uno no se puede pelear con la realidad, porque al final la realidad siempre se impone. Una persona que trata de ocultar lo inocultable, sólo queda en ridículo, desprestigiado, digno del ostracismo. Eso es lo que pasó con el diputado federal Zenyazen Escobar, exsecretario de Educación que desde hace unos años se quiso dar el gusto de comprarse un yate. Para disimular un poco lo puso a nombre de un amigo, pero eso sí, se dio el lujo de andarlo presumiendo entre los amigos. Eran muy frecuentes las fiestas que se armaban en ese yate, al que llegaban chicas de Venezuela, Colombia y Argentina; ahora sabemos que también de la hermana nación del ICATVER. El profe Esteban Bautista, a quien le preguntaron sobre el yate de Zenyazen señaló que él no sabe de esos lujos y habló de sus necesidades de cuando joven: “Yo aspiraba a comprar un caballito, no conozco de yates”. Esteban Bautista, de manera sensata señala cómo debió enfrentar Zenyazen el tema de su yate: "Yo creo que ahí el Diputado federal debió salir a dar la cara con humildad, reconocer el error y punto. Pero si yo ya cometí un error y voy a estar en cascadas relanzando mi imagen, a la sociedad no se le engaña, la sociedad está muy despierta". ¡Sabias palabras!
FGR imputa a los hermanos Farías, sobrinos del exsecretario de Marina, el asesinato de tres marinos y una fiscal de Colima. El tío solapaba sus crímenes
La Fiscalía General de la República atribuye a la organización delincuencial liderada por los hermanos Manuel Roberto Farías Laguna y Fernando Farías Laguna, sobrinos políticos del almirante Rafael Ojeda Durán, exsecretario de Marina, la ejecución de tres marinos y el asesinato de una empleada de la Fiscalía de Colima. Los Farías Laguna son señalados como líderes de una red de huachicol fiscal que operaba al menos desde 2023. Según la investigación, habrían ordenado estos asesinatos para eliminar a personas que denunciaron sus actividades corruptas dentro de la Secretaría de Marina y aduanas. Uno de esos denunciantes fue el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar fue asesinado en noviembre de 2024 en Manzanillo, Colima. Antes de su muerte, había denunciado ante Ojeda Durán la red de corrupción encabezada por los sobrinos. Se vincula a la misma red la ejecución de otros dos marinos y una servidora pública de la Fiscalía de Colima. Este caso ha generado gran controversia por la presunta protección que habrían tenido los involucrados durante el sexenio anterior debido a su relación familiar con el entonces titular de la Marina. La FGR continúa las investigaciones y ha señalado que se trata de una red de corrupción con nexos de alto nivel.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
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