Aludido como el que impulsó al maestro stripper para que ocupara la Secretaría de Educación, esto a cambio de favores no políticos, Cuitláhuac García sale de su agujero para defender a capa y espada a Zenyazen Escobar, quien se encuentra sumido en un pantano de señalamientos. En sus redes sociales el exgobernador de Veracruz anotó: “La mentirotota que se aventaron algunos medios de las redes quedó totalmente evidenciada hoy que sabemos quiénes fueron las víctimas (no fatales por fortuna) del percance que sufrió el yate que ellas rentaron. Y también ya salió a la luz pública que el Diputado Zenyazen realmente fue al rescate; corroborado no sólo por las víctimas sino también por la Naval que llegó a auxiliarlas. Obvio que estas aclaraciones dichos "medios" no las publicaron. ya Mi reconocimiento al Diputado porque las rescató y apoyó”. “Mentirotota”, dice Cuitláhuac, quien pondera la labor del héroe “superzen”: “El Diputado Zenyazen realmente fue al rescate”. No se esperaba menos de Cuitláhuac García, quien no olvida los momentos “políticos” que vivió junto al exstripper. Ya sabe usted lo que dice el dicho: “Donde hubo fuego, cenizas quedan”.
Medicinas caducadas en Veracruz. Dice Nahle que castigará a los responsables cuando los descubra. ¡Puro cuento! Ella sabe quiénes son, porque ella misma los puso ahí
En febrero de 2026, Servicios de Salud de Veracruz (SESVER) dio de baja casi 100 kilogramos de medicamentos, principalmente oncológicos, con un valor cercano al millón de pesos en hospitales de Xalapa, especialmente del Centro Estatal de Cancerología y Hospital Regional “Dr. Luis F. Nachón”. Mientras pacientes y familias denuncian desabasto crónico, estos fármacos terminaron como pérdida administrativa. Más allá de la posible negligencia en la administración y rotación de inventarios, el foco debe dirigirse a la cadena de suministro, empezando con los proveedores que colocan lotes con fechas de caducidad próximas, prácticamente al borde del desperdicio, a precios “convenientes”. Esos proveedores se coluden con funcionarios de compras de SESVER que aceptan estos lotes, a menudo bajo esquemas que permiten márgenes para “mochadas” o comisiones. Cuando un proveedor vende medicamento que está a punto de caducar a precio reducido, y el comprador público lo adquiere sabiendo el riesgo, el incentivo perverso es claro: el proveedor liquida inventario que de otro modo perdería, y algunos funcionarios obtienen beneficio personal mientras el costo final lo asume el erario y, sobre todo, los pacientes que no reciben el tratamiento a tiempo. La gobernadora Rocío Nahle amenaza con castigar a los funcionarios responsables, dice que se va a indagar quiénes son. Sin embargo, ella sabe quiénes son los responsables, y lo sabe porque ella misma los colocó en SESVER. La verdadera investigación no debe quedarse sólo en quién “dejó caducar” los medicamentos en el almacén, sino en quién autorizó su compra, bajo qué condiciones, con qué proveedor y si existieron sobreprecios o conflictos de interés. La caducidad de casi un millón de pesos en medicamentos de alto costo, en un estado con recurrentes quejas de desabasto, exige transparencia total en los procesos de adquisición y sanciones ejemplares, tanto para proveedores inescrupulosos como para funcionarios que prioricen el negocio sobre la salud pública.
Enrique Inzunza sería el sacrificio propiciatorio para calmar la irá de Trump. A final de cuentas Inzunza era quien gobernaba Sinaloa
Señala el periodista Carlos Loret de Mola: “Nadie tenía duda en Sinaloa: el que movía el pandero no era el gobernador Rocha Moya. Era su secretario de Gobierno. Y Enrique Inzunza alimentaba en las formas esa percepción”. Tal vez por ello, porque Insulza es en parte muy responsable de las acusaciones en contra de los funcionarios de Rocha Moya, es posible que el gobierno de Claudia Sheinbaum tome la decisión de entregarlo al gobierno de los Estados Unidos como un sacrificio propiciatorio. Al respecto el periodista Mario Maldonado comenta: “Si el gobierno de Claudia Sheinbaum quiere enviar una señal de cooperación a Estados Unidos en el caso de Sinaloa, el senador Enrique Inzunza se perfila como el primer sacrificado. No porque la acusación en su contra sea necesariamente más grave que la del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, sino porque políticamente cuesta menos y procesalmente vale más”. No es lo mismo un secretario de Gobierno que un gobernador; no es lo mismo un amigo de López Obrador que un simple colaborador. El problema es que Inzunza ha dejado entrever que tiene intenciones de ser “testigo cooperante” con la Fiscalía de Nueva York, es decir, Inzunza, con tal de salvar el pellejo, sería capaz de dar información comprometedora para echar de cabeza a toda la Cuarta Transformación.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
|