La Feria Ganadera de Tuxpan, Veracruz, fue suspendida por primera vez en más de 70 años debido a extorsiones del crimen organizado. Grupos delictivos exigían un "cobro de piso" de 500 pesos por cada uno de los 5 mil animales registrados, lo que obligó a los productores a cancelar el evento para salvaguardar su seguridad. La mandataria Rocío Nahle declaró que se comunicó con el presidente de la Asociación de Criadores de Cebú, Óscar Thomas, quien le indicó que desconocía el tema y que su participación era sólo como invitado. El gobierno estatal instó a los ganaderos afectados a formalizar sus denuncias ante la Fiscalía General del Estado para que se realicen las investigaciones pertinentes sobre la presunta cuota de 500 por animal. El presidente de la Asociación Ganadera Local de Tuxpan, Enrique Quiroz, confirmó que la cancelación de la exposición del cebú frena de manera directa las actividades de exhibición de ganado fino dentro de la tradicional Expo Tuxpan. Por su parte, el alcalde de Tuxpan, Daniel Cortina Martínez dijo que la cancelación de la exposición de ganado en la Feria Tuxpan 2026 no se debió a amenazas, sino a una indicación de la Presidencia Nacional de la Asociación de Criadores de Ganado Cebú. Negó una realidad confirmada por los mismos organizadores, como si lo estuvieran acusando a él. Igual algo sabe. Esta exigencia de pagos ilegales—que según productores pretendía alcanzar cifras millonarias— pone de relieve la crisis de seguridad que denuncian los productores en la zona norte de la entidad.
Ulises Lara, el “dedo chiquito” de Ernestina Godoy, resultó ser un “sapo”. Venta de información, extorsiones y sobornos serán su legado en la FGR
Ulises Lara López fue durante años uno de los colaboradores más cercanos de Ernestina Godoy Ramos, fiscal general de la República. Lo apodaban su “dedo chiquito” o “poder detrás del trono”. De hecho, Ulises Lara la sustituyó interinamente al frente de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México en 2024. Cuando Godoy fue nombrada fiscal general en enero de 2026, lo llevó consigo a la FGR como titular de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes y vocero de la institución. Hace unos días, seis meses después de asumir el cargo, Lara presentó su renuncia “por motivos personales”. Según versiones periodísticas, especialmente la columna de Raymundo Riva Palacio, no se trató de una salida voluntaria, sino de un cese fulminante ordenado desde las más altas esferas del Ejecutivo federal. Una investigación de contrainteligencia, realizada a espaldas de Godoy, habría revelado que Lara suministraba información estratégica y no autorizada a servicios de inteligencia estadounidenses desde hace aproximadamente seis años. Esto constituiría una violación grave a la Ley de Seguridad Nacional. De acuerdo con el periodista Raymundo Riva Palacio, a Ulises Lara se le vincula con posibles extorsiones, incluyendo a la familia Lozoya por el caso Agronitrogenados, además de vínculos con huachicoleros y pactos con personajes relacionados con contrabando de combustible. Ulises Lara pasó de ser el operador de máxima confianza de una de las figuras clave de la 4T a ser señalado como un posible “topo” que traicionó tanto a su jefa como al proyecto político que decía defender.
Mexicanos celebran triunfo de España en la Glorieta de la Cibeles en la colonia Roma. Encuentran en el éxito de otros el consuelo temporal a sus propias frustraciones
La tarde de este domingo, en la Glorieta de la Cibeles en la colonia Roma de la Ciudad de México, cientos de aficionados, tanto españoles como mexicanos, se reunieron para celebrar el triunfo de la selección de España en la Copa del Mundo 2026. La icónica fuente, tradicional punto de
festejo para la comunidad española en la capital, se llenó de banderas rojigualdas, cánticos y euforia por el título mundial conseguido por “La Roja”. El evento destaca por la nutrida participación mexicana. Mientras España suma su segundo Mundial, después del 2010, México sigue sin títulos mayores y con un historial reciente de eliminaciones tempranas. Ante la falta de victorias propias, un sector de aficionados mexicanos hace catarsis de la mediocridad deportiva de su selección celebrando triunfos ajenos con más entusiasmo que los locales. En lugar de exigir resultados al “Tri” o cuestionar la gestión del fútbol nacional, prefieren vivir de glorias prestadas. Es una hinchada patética, de segunda mano, que encuentra en el éxito de otros el consuelo temporal a sus propias frustraciones.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
|