Casi no va a las sesiones de la Cámara de diputados porque los fines de semana se la pasa rescatando damas de los yates que se incendian en las playas de Boca del Río. Pero esta semana, después de echarse unas copas, el diputado de Morena, Zenyazen Escobar fue a la sesión de la Cámara nada más para que el diputado priista Carlos Mancilla le dijera sus verdades: “Pinche stripper, trepador. Párate, güey, ahorita, cabrón”. Con lo que no contaba Mancilla era que la veta de barrio que se carga el diputado de Morena, además del alcohol que cargaba en las venas, lo impulsó a levantarse y a responder al reto. Zenyazen se paró y en posición de púgil se fue contra Mancilla, pero sus compañeros de bancada, cuando se dieron cuenta de que iba borracho, temieron que de un golpe en el estómago le vaciaran el contenido y los bañara. Fue por ello que se interpusieron entre el pugilista de Morena y el diputado priista. Con ello evitaron que se liaran a los golpes. Por supuesto, Zenyazen Escobar sólo exhibió su clase y sus vicios. Tan fue así que los legisladores de oposición exigieron que al diputado de Morena le hicieran el antidoping. Lo bueno es que ya se acerca el fin y Zenyazen podrá irse en moto acuática a rescatar damiselas, como todo un Quijote, con mancha.
En el Tecnológico de Xalapa convocan a alumnos a pintar el edificio a cambio de mejores calificaciones; a maestros les prometen renovación de contrato
El Diccionario de la Lengua Española define a la vileza como “una cualidad o acción que se caracteriza por ser moralmente reprobable, ruin, despreciable o infame. Se utiliza para describir comportamientos que carecen de nobleza o dignidad, a menudo mostrando maldad o bajeza extrema”. Corresponde a las autoridades escolares, en este caso a la Secretaría de Educación de Veracruz, dar mantenimiento a las instalaciones escolares, a los edificios donde se imparten clases a los alumnos. Es también loable que los alumnos y maestros participen en el mantenimiento de sus aulas. Sin embargo, es una vileza que los directivos de una institución coaccionen a los alumnos para que participen en labores de mantenimiento a cambio de mejorar sus calificaciones. La misma vileza cometen si condicionan a los maestros su renovación de contrato a cambio para el siguiente semestre a cambio de que se conviertan en pintores. Como ya señalamos, es loable que participen, maestros y alumnos, de manera voluntaria, por el interés de su academia. Nos informan que alumnos y maestros del Instituto Tecnológico de Xalapa están convocados para el sábado 30 de mayo. Ese día se suspenderán las clases para pintar los edificios de guinda; actualmente los colores del Tecnológico de Xalapa son de un tono verde pistache, pero urge que los pongan guinda Morena para el año de las elecciones. Se sabe que habrá más de 300 pintores que acudirán a ese plantel, incluso alumnos de otros planteles para hacer jornada, la cual se pagará con visita recíproca y así pintar planteles con los tonos de Morena. Por supuesto, no dude que en la SEV ese trabajo lo facturarán y el dinero del presupuesto irá a parar en manos de los encargados de los tecnológicos en la SEV.
Son buenos deportistas, pero malos administradores. Crisanto Grajales, director del Instituto Veracruzano del Deporte, está destrozando el deporte en Veracruz
Crisanto Grajales es un destacado triatleta mexicano. Ha representado a México en cuatro Juegos Olímpicos (2012, 2016, 2020 y 2024), con un mejor resultado de 12.º lugar en Río 2016. Desde enero de 2025, ocupa el cargo de director general del Instituto Veracruzano del Deporte (IVD), institución encargada de promover y apoyar el deporte en el estado. Su administración ha enfrentado numerosas críticas por parte de deportistas, padres de familia y sectores de la comunidad deportiva veracruzana. Uno de los casos más recientes y visibles ocurrió en mayo de 2026, cuando el equipo de levantamiento de pesas fue enviado a la Olimpiada Nacional en Nayarit en un autobús en mal estado: sin aire acondicionado funcional, sin baño y con fallas mecánicas. Los jóvenes viajaron más de 16 horas desvelados, con paradas frecuentes, lo que generó quejas por el impacto en su rendimiento. Anteriormente se usaban aviones para distancias largas. En eventos como CONADE 2026, se reportaron fallas generalizadas en la preparación de delegaciones. Muchos atletas compitieron con uniformes comprados por sus familias debido a la ausencia de equipamiento oficial del IVD, pese a un presupuesto asignado superior a los 40 millones de pesos. En marzo de 2026 se denunció la cesión de la Escuela de Natación en el Centro Deportivo Leyes de Reforma a una empresa privada, lo que elevó cuotas (de alrededor de 754 a 1,159 pesos) y redujo espacios para nadadores libres, afectando el acceso público. La gestión de Grajales nos da pie para pensar que un buen atleta no necesariamente es un buen administrador.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra
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