Constantemente algunos periodistas recibimos llamadas telefónicas de los asistentes de diputados o funcionarios públicos que nos piden número de teléfono, correo electrónico y fecha de cumpleaños. ¿Para qué? En lo particular no comparto esa información con nadie; antes sí, pero como nunca me llegó ningún arcón, regalo o aunque sea una tarjeta de felicitación, dejé de dar esa información. Ahora la gobernadora Rocío Nahle, ocurrente como pocas, dice que se va a llevar a cabo un censo de periodistas, que para evitar excesos, difamaciones, mentiras y manipulaciones. Para eso no se requiere un censo. Para eso tienen la represión, represión que este gobierno ha manejado de muchas maneras, desde la física, psicológica, laboral o económica; ya ni hablemos de la criminal, que resulta ser la más efectiva. ¿Quién va a obligar a un periodista a que entregue sus datos personales, los de su empresa, los de su familia, los de sus trabajadores? El gobierno ya tiene muchos de esos datos, otros no requieren de mucha búsqueda, porque un periodista es también una persona pública, pero sobre todo responsable. Cuando escribimos un artículo crítico lo firmamos; rubricamos con nuestro nombre, lo que nos legitimiza. Un periodista inteligente evita subir a sus redes sociales los pormenores de su vida. Otros, con imprudencia, publican en redes sociales dónde se comen un filete y con quién, dónde pasan vacaciones, a que funcionarios públicos visitan o hasta la hora que van al baño a defecar. El gobierno de Rocío Nahle no necesita hacer un censo, y menos pedir a la ineficiente CEAPP que lo realice. Con asomarse a las redes sociales de algunos periodistas imprudentes basta para obtener información.
Nay Salvatori, la cuarentona que se burló de los adultos mayores, va a ser sacada de Morena junto con Grace Palomares. ¡Pensé que eran unas chamacas!
Los comentarios vertidos en un podcast por parte de Nayeli Salvatori y Graciela Palomares, diputadas de Morena en Puebla, sólo se espera de chamacas inmaduras, de influencers adolescentes que no han tenido más que redes sociales en su vida. Mira que burlarse de los adultos mayores que buscan una relación amorosa, como si la edad les cancelara, a las personas de esa edad, la oportunidad de ser felices a su manera. Y luego esas frases despectivas, “huelen a baúl”, “ya se están pudriendo”; luego eso de burlarse de sus pancitas y de su flacidez, como si ellas estuvieran exentas de la vejez. De hecho, no se crea que las diputadas son unas mujeres de 17 o 25 años, nada de eso. Nayeli Salvatori tiene 40 años y, si todavía no huele a baúl, ya se asoma en ella un tufo de estupidez. Graciela Palomares tiene 37 años. Según organismos internacionales una persona deja de ser joven cuando pasa de los 35 años. Estas dos mujeres, acompañadas de Nadia de la Rosa y de Hilda Salvatori, están pagando las consecuencias de su descaro y cinismo. Nadia de la Rosa ya perdió su trabajo en Televisa y las dos diputadas están siendo investigadas para ser sacadas de Morena. Parece ser que Morena ya se dio cuenta de que diputadas del tipo “Reinis”, no les sirven para nada, sólo les causan problemas y les hacen pasar vergüenzas.
Adulto que fue tacleado por organizador de una carrera en Tlaxcala alcanzó un acuerdo monetario y se desiste de denunciar. Pide que ya no ataquen a su tackleador
En redes sociales se hizo viral el video en el que uno de los organizadores de la cuarta Carrera de Colores llevada a cabo en Huamantla, Tlaxcala, tackleó a un adulto mayor que buscaba llegar a la meta. Si bien el corredor no alcanzó a inscribirse, quiso hacer el recorrido como preparación para el Maratón de la Ciudad de México. Por supuesto, la brutal manera como lo derribó indignó
a las personas en redes sociales. El adulto mayor sólo pidió a su agresor que se hiciera cargo de algunos de los gastos médicos que tuvo por causa del golpe; "Lo único que le pido al jovenazo que la verdad pague los daños del servicio médico que ahorita acabé de pagar y se me dé una indemnización por el agravio a mi persona”. Pues el llamado tuvo respuesta. Familiares del agresor, cuyo nombre es Ricardo Romano, acudieron con el señor José Julio y llegaron a un acuerdo monetario, aunque no se dieron detalles del monto. Al final el señor José Julio quedó tranquilo e hizo un llamado para que dejen de atacar a quien fuera su agresor: "Le pido a la ciudadanía en general que dejen de dar muchos comentarios a esto, porque pues eso no nos ayuda a una cultura de comunicación, al contrario, nos perjudica". Por cierto, el agresor no se presentó a la negociación.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
|