Le aguantó muchas la gobernadora a su comadre. Desde un inicio le reprochamos a Rocío Nahle que no se podía poner en una dependencia tan delicada como Educación a una mujer cuyo mayor mérito era cobrar cuotas a los tianguistas. Apenas conoció el poder, la señora Claudia Tello mandó a volar a quien la había encumbrado como líder de tianguistas para juntarse con un muchacho que vendía marranos en su pueblo. Así, esta pareja de similares orígenes, pero de edades diferentes, llegaron a la Secretaría de Educación a hacer de las suyas. Como dirían los clásico, llegaron preguntando: ¿Y aquí, en dónde se puede hacer dinero? Elías Calixto se fue de inmediato a operar a la Universidad Popular Autónoma de Veracruz, una institución que no había tenido problemas con el pago a los maestros. Calixto y las personas que colocó en la dirección y en la Fundación de la UPAV se transaron el dinero, las cuotas de los alumnos. La crisis generada por este sujeto en la UPAV todavía res?ira en las oficinas de esa dependencia. Claudia Tello, por su parte, nunca logró poner orden en las direcciones de la SEV. Cada quien hacía lo que se le daba la gana, cada quien echaba agua para su molino. La relación con los sindicatos de educación fue otro asunto con el que la Tello no pudo lidiar. Se reunía con los líderes de los sindicatos, a veces acordaba, pero no cumplía. ¿Cómo deja Claudia Tello a la SEV? De acuerdo con algunos sondeos, en Veracruz el grado promedio de escolaridad es de 8.9 años, equivalente a secundaria inconclusa. La tasa de analfabetismo es cercana al 9% de la población. Veracruz está entre los estados con mayor tasa de abandono escolar en primaria; en octavo lugar nacional. Por ello señalamos que se tardó la gobernadora Nahle, quien con esto echa abajo esos dichos demasiado optimistas: “Tengo un súper equipo, tengo un gabinete de primera”. Pues ya vimos que no.
La SEV sale de “Guatemala” y entra a “Guatepeor”. La nueva secretaria de Educación tiene licenciatura trunca, no tiene experiencia en dependencias, menos en educación
Se llama Raquel Bonilla Herrera y no tiene la licenciatura completa, pero tiene perfil en Wikipedia. Sobre su trayectoria política tiene anotado: “Comenzó su carrera política siendo la Secretaria de Organización del Comité Ejecutivo Municipal del Movimiento Regeneración Nacional en Poza Rica de Hidalgo de 2013 a 2015. Posteriormente fue la enlace distrital del Movimiento Regeneración Nacional en el distrito 5 de Veracruz (Coatzintla, Poza Rica de Hidalgo y Tihuatlán) de 2015 a 2018”. ¿Ha trabajado en alguna dependencia? Por supuesto que no. ¿Tiene experiencia para tratar con empleados, con líderes sindicales, con maestros, con alumnos, con la educación? Por supuesto que no. Raquel Bonilla nació en Coatzintla, Veracruz, tiene 42 años y cursó la licenciatura en Derecho, pero la dejó trunca; al menos eso dice la Wikipedia. Es decir, si la “tianguista” Claudia Tello era una inútil e ineficiente, parece que Raquel Bonilla está preparada para superarla en mediocridad. ¿Qué le pasa a la gobernadora? Al parecer para el gobierno de Rocío Nahle la educación es una materia que no merece pasarse con 10; para ella con pasar de panzazo basta y sobra. Según como se ven las cosas, la Secretaría de educación salió de “Guatemala” y va a entrar a “Guatepeor”.
El Tren Maya, la “pesadilla financiera” que nos dejó López Obrador. Gastos por mantenimiento duplican ganancias propia
Informa el periódico Reforma que en cuanto a ganancias, el Tren Maya es un tremendo desastre. Ya sabemos que los gastos de operación son muy superiores a las ganancias que este “elefante blanco” está produciendo. Según datos del propio gobierno, sólo los contratos por mantenimiento
que se otorgaron en 2025 duplican el monto de las ganancias que el Tren Maya genera. Señala Reforma: “El martes, la empresa Tren Maya adjudicó un contrato por 837 millones de pesos para el mantenimiento anual de los tramos uno a cuatro, que van de Palenque a Cancún y abarcan 854 kilómetros del total de mil 554 kilómetros del sistema, en operación desde diciembre de 2023. A este monto se suma otro contrato de hasta 273 millones de pesos para el mantenimiento de la catenaria en los tramos 3B al seis, correspondiente a los años 2026 y 2027, el cual fue adjudicado en enero a la empresa Azvindi, una de las constructoras del proyecto”. Sobre las ganancias que genera este tren turístico, estas “ascendieron a 541.7 millones de pesos, cifra inferior al gasto comprometido únicamente en estos servicios de mantenimiento”. El Tren Maya en poco tiempo se ha convertido en una pesadilla financiera. El gobierno tiene que mantener un proyecto cargado de corrupción e ineficiencia que sólo enriqueció a los hijos de López Obrador, a los amigos de ellos y a los socios consentidos del presidente.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra |
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