¡No puede ser! Con razón las juventudes se están revelando. Los jóvenes están frustrados; y no son pocos los que cuestionan el futuro de esta civilización, que ya quieren llegar a Marte para inmortalizarse, porque en la práctica, de poco servirá; si es que llegan...
Como tampoco sirvió de mucho el que llegaran a La Luna. Seguro que en tecnología sí; sobre todo si es para la guerra. Pero los pueblos, los ciudadanos del mundo, no han alcanzado los beneficios de semejante hazaña tan costosa.
Cambiando de tema...
Se entiende, que para las declaraciones y la foto oficial, el Primer Mandatario está al frente de quienes lo apoyan -los que están detrás de él. Pues circula un vídeo, donde Trump, sentado tras su escritorio, está rodeado de obispos y arzobispos, todos de pie...
Oportunistas, como siempre, los hombres que representan el bien y combaten el mal. Junto con él, “elevaron” una oración -así dice el parte- juntando sus manitas y otros tocando el hombro del Presidente de los EE.UU.
Quien, con un rostro de humildad, trató de hacer de la hipocresía un arte; pero no le salió, pues era evidente que sólo seguía la farsa...
Sin omitir palabras, reproduzco la petición que él y los religiosos, vestidos de negro y con largas cadenas de las que colgaban sendos crucifijos, le hicieron al Creador:
“Gracias por el don de este cargo y de la presidencia, aunque nuestros corazones y nuestras mentes se vean sumidas en el conflicto, te pedimos, Espíritu Santo, nos ayudes a rodear nuestro país de cualquier influencia del mal”...
En pleno Siglo XXI; y seguimos en las mismas...
No acabamos de entender que las religiones son negocios -de eso viven- que los seres humanos somos la peor plaga que le ha caído al Planeta. Todo, absolutamente todo donde los homo sapiens ponemos el pie, lo destruimos...
Que los dioses son un invento de los hombres. Que, lejos de promover la paz, se han dedicado a hacer la guerra a cuanto ente no esté de acuerdo con sus absurdas creencias milagrosas...
Cuando los milagros no existen; hay que hacerlos. Y no se hacen con fe; se hacen con constancia, con trabajo; que no con sacrificio. A este mundo no venimos a sacrificarnos, venimos a ser felices...
Y sólo es feliz quien está sano y hace lo que le gusta; toda vez que los enfermos piensan como enfermos y lógicamente no puede decirse que sean felices...
Lo que al parecer no ha quedado claro, es que EE.UU. no quiere acabar con las drogas. De lograrlo de un día para otro, generaría un muy serio problema con los millones de adictos que tienen, entre otras drogas, hoy al fentanilo...
Las drogas siempre han existido y su adicción debe de ser tratada en términos de salud, no combatirla penalmente. Lo que quiere Trump es poner presos a los políticos que han facilitado su penetración en las sociedades...
Y esto tiene que suceder antes de las elecciones de la Cámara de Representantes del próximo 3 de noviembre. De no ser así, de no dar un golpe verdaderamente espectacular, Trump, cuya aceptación va a la baja, podría perder la mayoría en la Cámara...
Lo que prácticamente vendría siendo el fin de su oligofrénico y perturbador mandato; aunque siga conservando la mayoría en el Senado y el combate a las drogas continúe...
Algo así nos va a pasar en México, donde la señora Claudia, al igual que Trump no goza de las simpatías de los ciudadanos y corre el riesgo de perder, no la mayoría, sino todas las gubernaturas. Y eso en el menor de los casos...
Porque existe la posibilidad de que la ingobernabilidad y la opinión que desde los EE.UU. han emitido con relación a los involucrados con los cárteles, aceleren la caída del régimen morenista; y se inicie la recuperación del País, pero bajo otras condiciones.
Y nos vemos mañana, si El Sol me presta vida. |
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