Habiéndose primero rajado los maestros; llevándose entre las patas a las juventudes que, independientemente de la muy incompleta educación que imparten, está el ejemplo que ponen...
Para lograr un mejor destino, México requiere un cambio en su dirección, en su rumbo. Y éste deberá de empezar por los maestros. Pero el ceder en su lucha, por 800 millones de pesos, es decir, que sus principios tenían un precio; no solo es corromperse, es prostituirse...
Y ahora los transportistas. Que también se rajaron, llevándose entre las patas -o entre las llantas, como se prefiera- a medio mundo, campesinos y comerciantes, pues lo menos que podían haber conseguido con su movimiento, pues salieron con las manos vacías -de los bolsillos no puedo decir lo mismo-...
Es que bajaran los precios de los combustibles. Con lo que todos habríamos salido ganando. Pero no, sólo promesas de mesas de análisis y negociaciones...
Cuando la posición debió de haber sido: “o le bajas a la gasolina y das la orden en este momento, o nos vamos al bloqueo. Pero se rajaron; cuando todos sabemos que se los cuentearon...
Pero no todo está perdido...
Todavía se tiene el sabio recurso de no hacer nada, aprehendido del Gran Mahatma (1869 - 1948) y confirmado personalmente. Sin soslayar la incapacidad física por parte del Gobierno para atender a los millones que no han registrado sus celulares...
Y como que cancelarlos en medio del fut no sería lo más prudente que digamos; seguramente optarán por “conceder” la prórroga -hay, qué amables-...
Sin soslayar, que desconectar casi 90 millones de celulares, de un universo de 150 millones, o sea que más de la mitad no lo ha registrado, es tanto como dejar de percibir, de la noche a la mañana, muchos miles de millones de pesos. Y esos lujos no puede gastárselos ninguna empresa, sin quebrar toda su estructura...
Pero por andar de amenazadores, se recurrió al viejo refrán que dice: “Echa la ley, hecha la trampa”. Ya venden chips de otros países y no hay necesidad de registrarse. Pero lo más importante...
Es que, con el simple hecho de no registrarse, se tiene enfrente la posibilidad de demostrarle al gobierno, que independientemente de los diputados y senadores, la mayoría es la que manda. Y si dan prórroga, que seguramente la darán, seguir sin registrarse...
Si todos los que en una semana estarán desconectados del mundo, deciden jugarle rudo al cobarde gobierno que, para no ser más odiado, le echó la culpa a los Bancos del registro de los celulares. Se dará una lección de civilidad que sentará precedentes...
Ya son poco$ los que soportan a la Señora, a su mentor y a sus morenos- y responderle de la misma manera, dejando que bloqueen la señal de sus celulares y sin aceptar prórroga alguna, es una forma de hacer sentir, que si querían democracia, pues ahí la tienen.
Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida,
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