Hace un par de días, comenté con mis tres amables lectores, que la ONU y nada, son dos nada. Hoy abundo un poco. Y algo más...
Tienen una idea de lo que cuesta que más de un ciento de “dignatarios” de otras tantas naciones, acudan a NY en aviones privados -con sus respectivos séquitos; pues no van solos, no les vaya a pasar algo-...
Los reciban con camionetas machuchonas, como hoy se dice -tomar taxis ni de broma- se instalen en hoteles 5 estrellas. Y quienes son los empleados de sus respectivos pueblos, vivan como príncipes; mientras sus ciudadanos tienen grandes carencias...
Hace algunos años fue un escándalo mundial, que Imelda, la esposa del dictador filipino Ferdianand Marcos (1917 – 1989) al ser derrocado en 1986, le encontraron 300 pares de zapatillas -otros dicen que fueron 3,000-...
Tienen una idea de lo que cuesta que la vergonzante extranjera, a la que ofensivamente las Fuerzas Armadas reconoce como “su” comandante suprema...
Se cambia de vestimenta todos los días; cuando el hábito no hace al monje, por no decir que, aunque la mona se vista de seda, mona se queda...
Y que todos los días ande de gira en aviones y helicópteros “llenando” estadios con miles de acarreados. Sin soslayar, que en no pocos casos le gritan ¡Fuera, Fuera, narco-presidenta! Como acaba de suceder en Guanajuato...
Mientras los crímenes continúan imparables y, digan lo que digan, no hay ni medicinas ni insumos en los hospitales. Y los niños con cáncer siguen muriendo. Lo que bien puede ser catalogado como un crimen de lesa humanidad...
Para qué les cuento de Veracruz, donde la gobernadora zacatecana y su protegido el tal Roberto Ramos Alor, quien es delegado del IMSS Bienestar, debieran responder por el total desabasto hospitalario. Pero ni en cuenta; son unos cínicos, por no llamarlos delincuentes...
Pero regresemos a la ONU y su costosísimo elefante blanco, donde Netanyahu, el maldito genocida sionista, les llamó “cobardes” a quienes le dieron la espalda cuando subió a tribuna...
Cuando cobarde es, quien abusando de su fuerza se ensaña con quienes sabe que no tienen con qué responderle. Tal vez algún día entenderán por qué a los judíos y a su genocida deidad, nadie los quiere...
Pero en todo este incomprensible, costosísimo e inútil show, hubo otras voces...
Como la de Nayib Bukele, el presidente de El Salvador; quién, ya enloquecido con el Poder -o queriendo quedar bien ¿vayan Ustedes a saber con quién?-...
Dijo que todo lo que ha logrado de pacificar a su país, fue ¡por un milagro de Dios! ¡Ah chingao!...
Demeritando su propio esfuerzo y el de sus ciudadanos; y haciendo que cualquiera se pregunte ¿por qué ese Dios no nos hace el milagro a los mexicanos? donde hay más de 10 000 templos católicos que todos los días a las 6:00 repican las campanas llamando a misa...
Donde los vividores charlatanes con sotana, llevan a cabo el ¡sacrificio de la $agrada eucaristía! donde después de escuchar los pecados de sus feligreses ¡¡se los perdona!! para así poder recibir el cuerpo y la sangre de cri$to...
En el entendido, de que, saliendo ya “santificados”, se van a comer su cochinita pibil, sus taquitos de suadero o su pollito asado; de animalitos a los que crían de manera por demás inhumana, para finalmente sacrificarlos brutalmente y comérselos. Pitorreándose del ¡NO MATARÁS!...
Sin soslayar, que en México hay registradas ante gobernación, 6,700 asociaciones cristianas, no católicas, que andan por el estilo y nomás no hay modo de que bajen los crímenes...
No es cuestión de poca fe; o que la divinidad intervenga con unos y no con todos. Se necesita ser retrasado mental para creer en esas sandeces...
En las que no creen los que siguen las milenarias enseñanzas de Siddharta Gautama (653 - 483) -el Dharma- conocido como Buda, nacido en el hoy Nepal y fallecido en la India...
Estableció que a quien las practica, lo protegen del sufrimiento y de los problemas...
No puedo dejar de señalar, lo he repetido hasta el cansancio, que todos somos el resultado de lo que hemos comido; y que, si comemos porquerías, en eso nos convertimos...
Que el semi mítico Licurgo (siglo IX) conocido como el más grande Legislador de todos los tiempos -algunas de sus Leyes todavía están vigentes en Esparta-...
Comía en comedores públicos, exactamente lo mismo que todos sus conciudadanos. Y su nación, durante siglos, fue una potencia de primer orden.
Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida. |
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