En plena escritura del libro que me tiene ocupado -Dio$.com- me tomo la libertad de hacer una breve pausa, para opinar sobre el caso del Mayo Zambada...
Se habló de la traición de su ahijado y que la DEA había llevado a cabo una operación que terminó con el poderoso capo en una prisión de Texas...
Desde ese entonces, va a ser un año del caso, el gobierno de la señora Sheinbaum, pidió a Washington que diera cuentas de cómo es que se lo habían llevado...
El entonces Embajador de EE.UU. Ken Salazar, dijo no saber nada del asunto; y el Departamento de Estado siempre lo ha negado. Pero la señora la ha agarrado de cantaleta, que digan cómo es que está allá...
Y se ha dado vuelo con eso de la soberanía de la Patria, del Himno Nacional, que ora sí todos unidos y etc. etc. etc. pero todo quedó en que lo habían engañado y secuestrado...
Hasta ahora, que el asunto salta de nuevo a la palestra; y después de tanto dale y dale por parte de la señora Sheinbaum, por fin La Casa Blanca le respondió que sí, que ellos habían planeado todo. ¡Y ahora qué!...
El ¡Y ahora qué! ciertamente que no lo dijeron, pero podrían haberlo dicho...
Pero confesos de haber violado la soberanía, pagarán caro el haberse llevado a su patrocinador. Y lo harán con una demanda ante las Autoridades Internacionales en la materia. Seguramente exigiendo la reparación del daño. O sea, que regresen a El Mayo...
Era nuestro Capo, no suyo; es el alegato que puede hacer encolerizar al loco patético contra la mentirosa. ¡Qué tiempos! Y las consecuencias serán imprevisibles...
En ese entonces, se comentó en este mismo espacio, que El Mayo se había entregado. Y de mí cuneta de un pequeño detalle: no lo esposaron. Como hacen con todos hasta por una infracción de tránsito...
Pero viejo y enfermo; lo que quería era estar en paz, que lo atendieran bien y acabar con esa vida de zozobra...
Opinando, que los que hablaban de traición, desconocían los fuertes lazos que entre el ahijado y el padrino hay. Y que nadie se los perdonaría...
Hoy, después de la investigación sobre la nave que lo transportó, que resultó del uso de los capos. Y después de que El Mayo Zambada, aceptó la sentencia de cadena perpetua; siempre y cuando sea bien atendido de sus enfermedades y con privilegios de vistas, compañías y comidas a la carta...
Y luego con toda la parentela viviendo por allá, con papeles en orden y cuentas bancarias. Qué otra cosa se podía esperar, sino la que corresponde a un Señor que, tuerto o derecho, pero como nunca lo detuvieron, sin duda que la supo hacer hasta el final.
Pendiente. Si el Sol me presta vida.
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