Francisco Cabral Bravo
Con solidaridad y respeto a RocÃo Nahle GarcÃa y Ricardo Ahued Bardahuil
No existe La dictadura perfecta y no existe la democracia perfecta. En la teorÃa y en la práctica de la polÃtica real, que es la única en la que creo, nada es perfecto sino aproximado. Se vale ser similar, pero no simulado.
Por eso, la polÃtica real ha creado aproximaciones de la democracia y de la dictadura, con los nombres similares de libertad y orden. A partir de esa ecuación, aceptamos que lo ideal es tener un buen maridaje entre la libertad y el orden. Las constituciones y sus estudios les han dado los nombres de potestades y de garantÃas. También la hacemos llamado normas orgánicas y normas dogmáticas. La libertad se confÃa a las organizaciones ciudadanas. El orden se confÃa a las instituciones gubernamentales.
La democracia es un método de designación, no una promesa de gobierno exitoso. En las últimas es un asunto de quién manda, no de quién gana. México es una partidocracia donde los ciudadanos nada tenemos que ver con las postulaciones de las cúpulas. Y es una nicecracia porque produce un gobierno de vencedores, no un gobierno del pueblo.
De allà mis preocupaciones por nuestro fracaso polÃtico. En las democracias, los actores principales son los partidos, los lÃderes y las organizaciones alternativas. Pero nuestros partidos están quebrados. Para empeorarla, carecemos de lÃderes. Y, para terminar de acabarla, nuestras organizaciones ciudadanas ya son de recuerdo pasado y no ensueño futuro.
México vivió su primer siglo con la presencia única de lÃderes. Ya en el siglo XX, la Revolución devoró a los 50 principales y tuvimos que instalar la polÃtica de partidos. Asà vivimos 110 años de hegemonÃa única y 30 de alternancia compartida. De manera paralela, la Constitución de 1917 generó el sindicalismo, el agrarismo y las ligas populares, hoy venidas a menos. Las cúpulas empresariales hoy son casi simbólicas. El profesionalismo generó barras y asociaciones, pero sin colegiación electiva.
También se realizó una reforma polÃtica basada en partidos alternativos. Se les regalaron posiciones, curules, escaños, millones de pesos, árbitros electorales, espacios de propaganda, capacitación polÃtica, centros de pensamiento. Y todo para nada. Para llegar al estado actual de polÃtica mal clonada.
En fin, hoy ni somos democracia ni somos dictadura, ni somos algo ni somos nada. Pero hemos sido mucho y mañana seremos mucho.
Hoy van muy bien la empresa y los emprendedores, los trabajadores y la banca, las profesiones y la comunicación y muchas más.
Con sÃmiles sexológicos, podemos decir que hemos visto el gobierno frÃgido que puede, pero no quiere. Pero la historia polÃtica real también está llena de prodigios y de milagros. Con un libro que nadie leyó, Francisco Madero provocó la mayor revolución latinoamericana, en un paÃs de analfabetas.
En otro contexto en los últimos tiempos se ha dado una señalada preocupación por la disminución de los cristianos en Medio Oriente; las visitas a paÃses de la región tanto del papa Francisco como de León XIV asà lo demuestran. Los paÃses visitados han puesto en evidencia el avance del islam o más bien un panorama donde el cristianismo se ha desvanecido, tanto que hay obras que apuntan hacia la muerte del cristianismo. El LÃbano se ha seguido con mayor nitidez ese proceso porque se señala que en un siglo la proporción de cristianos y musulmanes se invirtió en favor de estos. Las fuertes oleadas migratorias asà como las guerras han llenado al exilio principalmente a una mayor proporción de cristianos maronitas del LÃbano, en Egipto los coptos han vivido un asedio constante y no se diga de los caldeos de Irak.
Apenas hace poco tiempo la alarma sobre los problemas de los cristianos la dio una fotografÃa reproducida en varios medios en la que la escultura de un Cristo tomado de una iglesia en el sur del LÃbano era golpeada por un soldado israelÃ. Lo que se catalogó como una profanación fue reproducida por la cadena BBC y aceptada por el ejército de Israel, mencionando que investigarÃa e impondrÃa correctivos. Estos señalamientos fueron importantes porque resultaban tan inverosÃmil la imagen que habÃa que descartar se tratara de una falsa narrativa de las que abundan en las redes.
Sin embargo, el hecho ha atraÃdo la atención de lo que está ocurriendo ahora una región rica en su diversidad religiosa donde han convivido diferentes agrupamientos en las denominaciones de judÃos, cristianos y musulmanes. Las narrativas que han proliferado insisten en una guerra religiosa en la que quieren relacionar el presente con el lejano pasado de las Cruzadas cuando los cristianos "franys" de Europa, interesados en el comercio y en los recursos del Medio Oriente, afirmaban que iban al rescate del Sepulcro de Cristo en Jerusalén, entonces en poder de los musulmanes, a quienes llamaban infieles. Lo que dio origen a despiadadas guerras entre cristianos y musulmanes.
Durante el siglo pasado abundaron las persecuciones de los musulmanes contra las comunidades judÃas, pero ahora está ocurriendo un cambio.
Jonathan Cook, en "La lenta limpieza étnica de cristianos por parte de Israel en tierra Santa", como lo indica el tÃtulo de su artÃculo (20 de abril de 2026) afirma que Israel y las iglesias extranjeras promueven la idea de que los musulmanes están expulsando a los cristianos, principalmente a los palestinos. Se ha olvidado cuando se trata de narrar la guerra reciente en Gaza y los ataques de los colonos judÃos en contra de los palestinos, que los cristianos aún están presentes. Belén, según la tradición religiosa, ese lugar de nacimiento de Jesús de Nazaret y en la actualidad se encuentra en la Cisjordania, ocupada por Israel desde 1967.
La iglesia de La Natividad es uno de los lugares más visitados por el turismo religioso, procedente de todas partes del mundo que llega a Jerusalén, donde primero visitan el Sepulcro de Cristo.
El autor insiste en que se trata de divulgar la idea de que Israel está apoyando a Occidente, en una batalla de la cultura judeocristiana contra los bárbaros musulmanes.
En un siglo, ha pasado en Belén lo mismo que en los paÃses de la región, donde la población cristiana ha disminuido de ser el 85% a solo algo cercano al 15%, transformando completamente la demografÃa de la región, donde el islam y el judaÃsmo, sobre todo desde 1948, han ganado terreno. Lo que sin duda representa un cambio civilizatorio que la humanidad aún no ha asimilado, pero del que darán cuenta los libros de la historia.
Como lo hemos comentado en otras columnas se le atribuye al presidente Porfirio DÃaz la frase "soltaron al tigre a ver si pueden tomarlo". Frase que serÃa profética, pues aquella movilización de Madero serÃa el inicio de una Revolución que cobrarÃa millones de vidas, grandes pérdidas económicas y que durarÃa una década.
Chihuahua ha sido tierra de revolución, de carácter, de firmeza, de acontecimientos históricos que no admiten tibiezas ni presiones egoÃstas e individuales. Los chihuahuenses han demostrado que no se les puede ni timar ni chantajear.
Desde el fusilamiento del cura Miguel Hidalgo, pasando por el momento en que esta entidad fue sede de los poderes de la República en tiempos de Benito Juárez, hasta la toma de ciudad Juárez por los maderistas, hay una lección clara: la historia de nuestro paÃs no se contarÃa igual si en Chihuahua, y con su gente no se juega.
Se enfrentan a ciudades hastiados, dispuestos a defender, incluso con su integridad fÃsica, la libertad que años les ha costado y que no se vende, no se pacta ni se negocia. La dignidad vale más que cualquier apoyo.
La soberanÃa les hizo creer que podrÃa coger el fuego sin quemarse: hay cosas que no tienen precio.
Para finalizar la realidad actual de Cuba no puede ser más grave y preocupante. Decir que se trata de la crisis más aguda atravesada por el paÃs desde 1959 al presente serÃa una perogrullada, pero que igual no darÃa toda la información. Opinar con cierto Tino sobre esa realidad requiere más que eso.
Este texto pretende ser un grito callejero, una exclamación mundana y natural, una voz alta que pudiera ser la de cualquier persona común residente en el paÃs. Los cubanos, sean del credo polÃtico que sean, e incluso los que no lo tengan, ya no soportan más análisis desde la perspectiva geopolÃtica, requieren de soluciones y de manera apremiante. El paÃs está al borde del colapso y un estallido social se aproxima gradualmente. Cada noche sin electricidad en los hogares es un paso más en esa dirección. Los cacerolazos nocturnos no equivalen a tambores de guerra, pero sà son la banda sonora enloquecida e incontrolable del desespero, la frustración y la angustia. La geopolÃtica lo que nos ofrece hoy es desconcierto, confusión y a la larga desesperanza, es una discusión de sobremesa de politólogos con deseos de escucharse, no más. Lo reformable en Cuba pertenece a lo sistémico no a parches parciales y periódicos.
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