|
|
Foto:
.
|
Xalapa, Ver.- Debido al incendio del pozo Krem-1 de Pemex, que cumple casi 116 dÃas sin extinguirse, las familias de Las Choapas llevan casi cuatro meses respirando el humo de un pozo que no debió haber ardido tanto tiempo y ya resienten daños a la salud. En ese tenor, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, intervino en el caso ante el riesgo de una crisis sanitaria. Ante la presión de los habitantes de la zona, quienes han alzado la voz para denunciar afectaciones a su salud, la mandataria instruyó a la SecretarÃa de Salud federal que trabaje de manera coordinada con su par en el estado para revisar la situación de fondo. Se trata de la primera vez que el gobierno federal reconoce públicamente la denuncia ciudadana y anuncia acciones concretas al respecto. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum Pardo fue directa al referirse al caso. Sus palabras no dejaron lugar a interpretaciones: "Vamos a pedir a Pemex que pueda emitir un comunicado y se ha avanzado mucho y atender a la población, le pedimos a la SecretarÃa de Salud que junto con la SecretarÃa de Salud de Veracruz pueda revisarse esto que denuncian los habitantes". El pozo Krem-1 entró en crisis hace aproximadamente 116 dÃas, cuando una explosión desató un incendio que, hasta el momento, no ha sido extinguido en su totalidad. La situación es preocupante no solo por el riesgo operativo y ambiental que representa un pozo de Petróleos Mexicanos fuera de control, sino por las consecuencias directas que está teniendo sobre las personas que viven en las colonias y comunidades aledañas. Las Choapas es una ciudad ubicada en la región más sureña de Veracruz, en la frontera con Chiapas y Tabasco, históricamente ligada a la industria petrolera. Esa cercanÃa con la infraestructura de Pemex, que durante décadas fue sinónimo de desarrollo económico para la región, hoy se ha convertido en una fuente de angustia para sus habitantes. Desde semanas atrás, residentes de Las Choapas han externado su preocupación ante las autoridades locales y en redes sociales, señalando que la columna de humo que emana del pozo ha provocado problemas respiratorios, irritación en ojos y garganta, dolores de cabeza y malestar general, especialmente en niños y adultos mayores. La queja más repetida es que, pese al tiempo transcurrido, la atención médica y la información oficial han sido insuficientes. Es precisamente ese vacÃo de información y atención lo que motivó a los vecinos a escalar su denuncia hasta los niveles más altos del gobierno, logrando finalmente que llegara a oÃdos de la presidenta Sheinbaum. Con la instrucción presidencial sobre la mesa, el panorama apunta a que en los próximos dÃas se concreten al menos dos acciones: Una revisión sanitaria coordinada entre la SecretarÃa de Salud federal y la SecretarÃa de Salud de Veracruz, enfocada en atender y documentar las afectaciones que reportan los habitantes de Las Choapas. Un comunicado oficial de Pemex en el que la empresa paraestatal informe sobre el estado actual del incendio del pozo Krem-1 y los avances en su control definitivo. Ambas acciones son urgentes. Los 116 dÃas transcurridos desde el inicio del siniestro representan un perÃodo demasiado largo sin que la población haya recibido respuestas claras sobre los riesgos a los que está expuesta ni sobre el horizonte de solución. Lo que ocurrió esta semana en Las Choapas es, en buena medida, el resultado de la persistencia de una comunidad que no se rindió. Frente a semanas de silencio institucional, los vecinos mantuvieron viva su denuncia hasta conseguir que fuera escuchada en el nivel más alto. Eso dice mucho de la capacidad de organización de las comunidades veracruzanas cuando se trata de defender su salud y su entorno. Ahora la pelota está en la cancha del gobierno federal, de la SecretarÃa de Salud de Veracruz y de Pemex. Lo mÃnimo que merecen es una respuesta rápida, transparente y efectiva.
|