Al pirata Esteban Ramírez Zepeta lo están alcanzando sus mentiras. Pensó el dirigente estatal de MORENA en Veracruz que podía seguir engañando a los y las veracruzanas, militantes de su partido o no, y que nunca tendría que pagar un costo político o físico por sus cuentos chinos, y no.
Y es que este morenista sureño lleva años engañando alcaldes electos, ajenos a su movimiento, que le ganaron elecciones municipales, con falsas promesas de mejor trato político-económico-gubernamental, primero con el exgobernador Cuitláhuac García Jiménez, y hoy con Rocío Nahle, hacia sus administraciones, si abandonan al partido político que los llevo al poder, y se suman a MORENA.
Fue a convencerlos a sus municipios con llevarles la obra publica que quisieran, si públicamente renunciaban al PRI, al PAN, o principalmente a Movimiento Ciudadano, y se adherían al partido que el dirige en Veracruz, y ya se fueron los anteriores alcaldes y alcaldesas sin que a ninguno les cumpliera las ofertas que les hizo.
En esta pasada elección municipal, donde MORENA sufrió la peor derrota de su historia, ya que solo alcanzo 11 triunfos de los 212 en disputa, Zepeta inicio de nueva cuenta su recorrido por los municipios perdidos, buscando a las presidentas y presidentes electos para volverlos a engañar con el mismo cuento, y solo unas y unos cuantos de las decenas con los que platico le hicieron caso, porque el rumor de ser un mentiroso contumaz ya se rego por toda la entidad veracruzana. Ya no le creen, y menos con el desprestigio que arrastra de ser un morenista muy fantasioso, prepotente y voraz.
Aun esta fresco aquel accidente en el Uxpanapa donde el y su comitiva pasaron atropellar a un humilde pescador, y que en lugar de prestarle auxilio para conducirlo a un hospital, lo dejaron allí tirado, con el terrible desenlace que José Luis Chipahua murió, y hasta la fecha no se sabe si este dirigente estatal de la 4T indemnizo a su humilde familia o también los dejo a su suerte, amparado en el cargo que ostenta que le brinda impunidad, como a muchos de ese instituto político.
Es tan, pero tan mal dirigente político Zepeta que ya canso hasta sus propios compañeros de partido. Ya los hastió con sus practicas políticas que les hace creer a ellos y ellas que siempre les reconocerá su militancia, su trabajo político por MORENA, y en consecuencia su derecho a postularlos por su partido para los cargos
de elección popular, que al no cumplirles, ya no visita varios municipios porque se la tienen sentenciada de que no lo van a recibir.
No lo creyó y que se va el viernes a Tatahuicapan pero solo para que sus propios compañeros morenistas lo jalonearan, corretearan y corrieran, salvándose que no lo montaran en una mula y sacaran de ese lugar, gracias a que su chofer le acerco la camioneta machuchona que trae y pudo huir de allí, ante los gritos amenazadores de sus camaradas.
El karma alcanzo a Esteban. Ojalá y le haga caso al aviso que el destino le envió, porque ahora que ya en todo Veracruz se conoce lo que le hicieron en Tatahuicapan de Juárez, se lo querrán multiplicar todos y todas a los que Zepeta les ha tomado el pelo |
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