XALAPA.- La autopista Orizaba-Puebla, entre las Cumbres de Maltrata, ha sido durante años uno de los más peligrosos del paÃs tanto por sus condiciones geográficas –curvas pronunciadas, neblina y pendientes– como por la constante actividad de bandas dedicadas al robo de carga y a asaltos a mano armada. En ese tenor, al menos nueve asaltos a mano armada en menos de 24 horas se registraron en la citada autopista, entre las Cumbres de Maltrata y la desviación a Magueyes. El tramo carretero es conocido por constantes atracos y falta de vigilancia. De acuerdo con los reportes, los asaltos comenzaron desde las primeras horas del pasado jueves aunque la mayorÃa ocurrió durante la mañana, cuando automovilistas y transportistas fueron sorprendidos por una fila de vehÃculos que les obligó a disminuir la velocidad. Fue en ese momento que sujetos armados aprovecharon para interceptar a los conductores a los que despojaron de sus teléfonos celulares y dinero en efectivo. Otro caso ocurrió en la desviación a Magueyes, donde un grupo de delincuentes que viajaban en una camioneta atracaron a varios vehÃculos particulares. Luego de cometer el ilÃcito los agresores se dieron a la fuga por un camino lateral sin que hasta el momento se haya informado de alguna detención relacionada con estos hechos. Por la tarde dos operadores de tráileres fueron interceptados en las Cumbres de Maltrata. Uno de ellos fue bajado de su unidad y despojado de un tractocamión. A pesar de las denuncias, las estrategias implementadas hasta ahora por autoridades federales y estatales no han logrado contener este fenómeno. Transportistas y organizaciones civiles han advertido desde hace meses sobre el resurgimiento de la violencia en esta autopista de cuota y exigen a las autoridades federales –como la Guardia Nacional (GN) y la SecretarÃa de Seguridad Pública (SSP)– reforzar la vigilancia permanente con retenes, operativos sorpresa y patrullajes a lo largo del tramo carretero. Hasta el momento, de los asaltos registrados, sólo dos han sido denunciados formalmente ante las autoridades. De acuerdo con información preliminar, algunos de los asaltantes podrÃan ser personas que habitan en las comunidades cercanas, lo que complica aún más la labor policial, ya que conocen perfectamente los caminos secundarios y brechas por donde escapan. El panorama provoca una fuerte preocupación no sólo entre quienes utilizan la vÃa para actividades económicas –como el transporte de mercancÃas–, sino también entre los usuarios comunes que viajan por motivos personales o turÃsticos. La autopista Orizaba-Puebla forma parte de un importante corredor logÃstico entre el Golfo de México y el altiplano central, por lo que la violencia en este punto representa una amenaza directa a la seguridad del transporte y al flujo comercial del paÃs.
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