| Irma Eréndira Sandoval recibe el Doctorado Honoris Causa por parte de la IAPAS. | ||||
| La investigadora UNAM agradeció el reconocimiento es sus redes sociales | ||||
| Miércoles 20 de Octubre de 2021 | ||||
| Por: El Heraldo de México | ||||
Saludo con gran estima a mis colegas y amigos aquà reunidos, me conmueve mucho su presencia les agradezco de todo corazón; Saludo y felicito al comité organizador y académico del IAPAS que ha hecho posible este importante congreso; Mi saludo y respeto a las muy distinguidas autoridades universitarias; Mi saludo y reconocimiento a los profesores y alumnos que, como mi maestra primera y principal, mi señora madre la maestra Irma del Carmen Ballesteros aquà presente, les mueve el amor por la búsqueda de conocimiento para la concientización social. Le agradezco a la Academia Internacional de Ciencias PolÃtico-Administrativas y Estudios de Futuro, y a su consejo rector conformado por los diferentes capÃtulos en las entidades federativas por la magnÃfica ceremonia de investidura con la que me distinguen esta mañana. Yo recibo este doctorado Honoris Causa con el corazón lleno de orgullo y el compromiso de seguir contribuyendo y depositando todos mis humildes pero esforzados impulsos al estudio, reflexión y transformación de lo social para honrar este DHC y verdaderamente merecerlo.
Agradezco y saludo especialmente a los doctores Roberto Moreno, Ricardo Uvalle y Alejandro Romero Gudiño amigos y colegas con quienes he coincidido en mucho de mi andar académico y profesional. Sospecho que ellos han tenido que ver en la benévola valoración de mi persona para postularme para esta inmerecida pero honrosa premiación. Durante los últimos años, hemos tenido el privilegio de ver cómo IAPAS ha crecido, se ha desarrollado y ha logrado convertirse en un referente internacional: por su intensa y valiosa promoción del intercambio, reflexión, innovación y difusión de conocimientos e ideas en el campo de las ciencias polÃtico-administrativas. IAPAS ha sido asimismo un precursor de los estudios de futuro y eso en sà mismo es una apuesta, una utopÃa, una creencia en el mañana, en las nuevas generaciones. Y los estudios de futuro como ciencia, no se deben encasillar única y exclusivamente en la acumulación de datos para el establecimiento de tendencias sino reflexionar sobre cuestiones fundamentales de lo social, polÃtico y cultural. La futurologÃa, como ciencia no tendrÃa nada más avanzado que hacer que investigar el hoy para auspiciar el desempeño real de la conciencia transformadora del mañana, ese compromiso responsable de la capacidad humana, esa conciencia dirigida a una mayor igualdad, equidad, bienestar y justicia, para todos y especialmente para las mujeres, para los niños, para la juventud. Por ello especialmente, les agradezco que me concedan este honor hoy cuando aún creo tener algo que aportar para heredar un mundo mejor a nuestras hijas, a todos los hijos del mundo, a las siguientes generaciones. En lo personal, les comparto que este reconocimiento además de honrarme: me conmueve, me acerca a la memoria de mi padre don PSR, acaecido un 22 de octubre hace ya 21 años y de algún modo me ayuda a saldar una deuda con él y con mi madre. Desde muy joven ambos Irma y Pablo me inculcaron la pasión por estudiar, especialmente por comprometerme con los estudios sociales y estas que hoy son nuestras comunidades epistémicas, nuestras áreas de conocimiento. Fue mi padre quien me impulsó a ingresar a la Facultad de EconomÃa de la UNAM y mi madre quien siendo historiadora tampoco querÃa que descuidara el lado humanÃstico y social, y me motivó a desarrollar una carrera simultánea en SociologÃa. Fue mi padre quien me motivó para buscar realizar mis estudios de maestrÃa por la Facultad de Ciencias PolÃticas y Sociales de la UNAM y después mi madre quien me exigió una maestrÃa más en Ciencia PolÃtica en la Universidad de California. Mi padre siempre estuvo muy feliz de verme al inicio de mis estudios de doctorado en la Universidad de California, a él debo mucho de las orientaciones que desplegué en esos estudios y en honor a su vida y obra es que me propuse culminar mis estudios de doctorado a pesar del fatÃdico golpe de su partida. Sin embargo, hasta hoy, sentÃa que todavÃa le debÃa un segundo doctorado a mi señora madre y hoy gracias a ustedes ya podré decir que les he cumplido, y como siempre a los dos. Hoy nos toca a mà y a John, mi amado compañero de luchas y de vida, aplicar esa misma tiranÃa académica, artÃstica y de compromiso con nuestras dos bellas hijas, a quien siempre alentamos, estimulamos y exigimos tortuosa pero amorosamente, poner en acción todas sus impactantes potencialidades y capacidades, ellas: Aura y Yali, son el proyecto intelectual, espiritual y revolucionario más amado y acariciado que John y una servidora tenemos en común Para mÃ, sin embargo, lo más importante de este reconocimiento no es la persona que lo recibe, sino los esfuerzos que hemos dedicado, las lecciones aprendidas, y las contribuciones de una reflexión académica a la que he tenido el privilegio de dedicarme durante ya casi tres décadas y sobre todo la fortuna de haber podido con estas reflexiones y procesos de enriquecimiento del pensamiento, caminar la senda de la praxis, en la acción y aplicación con todos sus riesgos y desafÃos polÃticos, de la puesta en práctica de nuestros conocimientos, haciendo honor a aquel famoso postulado de Marx de que no solamente se trata de interpretar el mundo sino también de transformarlo . Mi trabajo ustedes saben, siempre ha girado alrededor de un tema que considero es el gran desafÃo de nuestra generación y el principal obstáculo para alcanzar el paÃs y mundo que sin corrupción que todos anhelamos. En mi trayectoria, desarrollé un enfoque para entender la corrupción más como un fenómeno de dominación polÃtica, impunidad estructural y exclusión social y no como un simple problema aislado, administrativo, de culturas atrasadas o menos aún pueblos subdesarrollados, de ciudadanos mal portados, es decir de fenómenos que se reducen a decisiones individuales y aisladas. En realidad, la corrupción es producto de un desequilibrio estructural que se sustenta en el abuso de poder, que se exacerba con la impunidad y que sostiene su inercia por la falta de acción y participación ciudadana. Esta forma de dominación social bien puede surgir desde las burocracias públicas del Estado, pero también dentro de las organizaciones privadas del mercado ya que las extorsiones y los sobornos que se generan, se engarzan en estructuras piramidales que alimentan los esquemas de clientelismo, patronazgo e impunidad. La corrupción y su hermana siamesa la impunidad, no sólo se manifiestan a través del enriquecimiento de burócratas en lo individual, sino que tienen un efecto perverso sobre el funcionamiento general de los mercados. Más grave aún, la corrupción gesta un doble fraude: el fraude económico-financiero al que asistimos hoy como testigos, absolutamente todos los ciudadanos del mundo, en donde observamos un aumento creciente de los endeudamientos, en donde lo que vemos no es la falta de liquidez para pagar o cumplir con las deudas. Sino una falta de verdad, la inmoralidad de la deuda. No se trata de una falta de liquidez temporal sino de un problema estructural de un abusivo apalancamiento de activos financieros, excesivamente sobrevaluados en una permanente burbuja especulativa. La otra cara de la moneda de este doble fraude es el fraude a la voluntad popular, el fraude polÃtico electoral que va deslegitimado democracias y que convierte a los actores polÃticos en simples soldados del neoliberalismo. Este doble fraude, por un lado, debilita la economÃa e impide que exista un desarrollo con equidad, lo que ha dejado en la marginación a millones de personas, en su mayor parte mujeres y habitantes del sur global, que todos los dÃas padecen los terribles efectos de la pobreza. Y por otro lado, se debilita el régimen polÃtico existente, porque se impide que la ciudadanÃa participe plenamente en la democracia y que traduzca sus preferencias en una forma gubernamental distinta, que incluya a las mayorÃas y vele por su bienestar social. En nuestra región de acuerdo con el Latinobarómetro, entre 2009 y 2018 la satisfacción con la democracia disminuyó de 59% a 48%: menos de la mitad de los latinoamericanos prefiere la democracia al autoritarismo y eso es muy grave dado que somos una región libertaria, origen de teologÃas de liberación, formas de autogobierno, de revoluciones mundiales emblemáticas. Y en el norte global el escenario no es más alentador. En Europa, el voto por partidos derechistas y hasta fascistas se multiplicó de 7% a 20% en los últimos 15 años. Mientras que en Australia, Estados Unidos y Nueva Zelanda por mencionar algunos ejemplos esta pérdida de la fe democrática se ha acrecentado. En Estados Unidos, el apoyo a la democracia es de 70% entre adultos mayores a 80 años, pero sólo de 30% entre menores de 40. En la época del neoliberalismo las democracias se han ido convirtiendo en regÃmenes elitistas cuyos gobiernos se alejan de sus ciudadanos. Y es precisamente esta concentración del poder, que en la mayor parte de los casos ha coincidido con una mezcla tóxica con la concentración del poder económico, lo que se ha convertido en un caldo de cultivo propicio para la corrupción. Por ello, cuando llegamos al camino de la Praxis en la SFP no desperdiciamos ni un minuto y desde el principio y durante toda la primera mitad del actual gobierno, nuestro marco teórico de la corrupción estructural resultó aplicable no sólo para combatir la corrupción y sus efectos devastadores sino también para frenar la impunidad. Siguiendo las precondiciones teóricas de nuestro enfoque, transformamos la SecretarÃa de raÃz, para fortalecer el poder de los ciudadanos en la vigilancia y el uso de los recursos públicos. Impulsamos la plataforma de alertadores de la corrupción, para que cualquier persona pudiera realizar denuncias con plena certeza y confidencialidad. Gracias a esta plataforma, se recibieron más de 5 mil denuncias que hoy cuentan con acompañamiento y medidas de protección que aseguran que ningún acto de corrupción quede impune. En segundo lugar, dimos una vuelta de timón en materia de responsabilidades administrativas, auspiciamos la construcción de un nuevo andamiaje jurÃdico en el ámbito del derecho administrativo sancionador. Por ejemplo, el 7 de noviembre de 2019, en mi carácter de Titular de la SecretarÃa de la Función Pública denuncié ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación la existencia de una contradicción de tesis entre los criterios emitidos por el Pleno en Materia Administrativa del Primer Circuito y el Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Séptimo Circuito, que fue exitosamente reconocida por la Corte y que determinó a través del surgimiento de una Tesis de Jurisprudencia publicada el 8 de julio de 2020, que la SFP sà contaba con atribuciones para sancionar faltas administrativas graves. La Contradicción de Tesis con la que se le devolvieron los dientes a la SFP fue una gran herramienta para nuestras polÃticas de combate a la impunidad y un gran logro del relanzamiento de la SFP. En tercer lugar, le pusimos lÃmites al abuso de poder a través de la redacción, impulso y aprobación de la Ley Federal de Austeridad Republicana. En contraste con la lacerante austeridad neoliberal, que implicó continuos recortes a los programas sociales; surgió la austeridad republicana que hoy en el gobierno federal se ha convertido en un principio ético y moral que ha permitido reorientar el ejercicio presupuestal para el aprovechamiento social y colectivo; cerrándole las puertas, al conflicto de interés, al dispendio y a los fenómenos de la puerta giratoria. Gracias a estas y a muchas otras acciones y decisiones dimos un combate sin cuartel contra la corrupción, y las polÃticas de austeridad, liberaron millones de pesos para beneficio de los más desprotegidos. Sin embargo, no debemos echar campanas al vuelo, es imperativo reconocer que el malestar social continua, el desgaste de la democracia persiste, la desigualdad sigue ofendiendo, la opresión de los pueblos y las mujeres son desafÃos reales que tenemos que enfrentar y resolver, no sólo en México sino en el mundo: debemos pues salvar a la democracia de los demonios del neoliberalismo. En su libro los demonios Dostoyevski anota que el diablo no existe, sino que el hombre lo crea a su imagen y semejanza. No se si estarÃa yo totalmente de acuerdo con esta formulación tan estremecedora, pero el genio de la literatura rusa y universal sà tiene mucha razón en hacernos ver a lo largo de su vasta y bella obra que es necesario cultivar el espÃritu y blindarlo de las flaquezas morales, de las traiciones a la esencia de los principios, debemos honrar, cultivar y proteger todo lo humano, especialmente las ideas más elevadas y emancipadoras. En ese mismo libro: Los demonios Dostoyevski escribe: ¡Oh, amigos mÃos! -exclamó inspirado-, no os podéis imaginar la tristeza y la rabia que se apoderan del alma cuando una idea elevada, venerada como cosa sagrada desde hace mucho tiempo, cae en manos de ineptos y es arrastrada por las calles, delante de otros tan necios como ellos, y la vemos de pronto expuesta en almoneda, desfigurada, presentada de una forma ridÃcula, de través, sin proporción, sin armonÃa, como el juguete de unas criaturas estúpidas! ¡No! En nuestros tiempos estas cosas no ocurrÃan, y no era esto a lo que aspirábamos. No, no, ni mucho menos. Todo me resulta ajeno… (pero) volverán aquellos tiempos y otra vez guiarán por la senda segura a los que ahora andan perdidos. Amigas y amigos: Nuevamente les agradezco por considerarme meritoria de este reconocimiento que me impulsa a seguir trabajando para que, juntos todos, generemos nuevas ideas, nuevas utopÃas, y enfoques que nos permitan enfrentar y superar los grandes desafÃos de nuestra época. Hoy más que nunca, el mundo necesita ideas frescas e innovadoras para revertir las situaciones que laceran nuestras sociedades, merman nuestras democracias y opacan el futuro. Un futuro sin nada que cuestionársele no es futuro. Quiero terminar este mensaje de agradecimiento con unas bellas palabras de Mahatma Gandhi. "Voy a seguir creyendo, aún cuando la gente pierda la esperanza. Voy a seguir dando amor, aunque otros siembren odio. Voy a seguir construyendo, aún cuando otros destruyan. Voy a seguir hablando de paz, aún en medio de una guerra. Voy a seguir iluminando, aún en medio de la oscuridad. Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha. Y seguiré gritando, aún cuando otros callen. Y dibujaré sonrisas, en rostros con lágrimas. y transmitiré alivio, cuando vea dolor. Y regalaré motivos de alegrÃa donde solo haya tristezas. Invitaré a caminar al que decidió quedarse. Y levantaré los brazos, a los que se han rendido. Porque en medio de la desolación, habrá un niño que nos mirará a todos, esperanzado, (…) Y (asà mañana) en medio del desierto crecerá una planta. Siempre habrá un pájaro que nos cante, un niño que nos sonrÃa y una mariposa que nos brinde su belleza". Mahatma Gandhi. |
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