La embajada de los Estados Unidos en México advirtió, por conducto de su titular Ronald Johnson, que “apoyar a los narcoterroristas tiene consecuencias”; y que la administración del presidente Donald Trump “utilizará todas las herramientas disponibles para combatir a los cárteles, y exigir cuentas a quienes los apoyen”.
Esta sentencia del embajador norteamericano es resultado del documento que la Casa Blanca entrego el pasado jueves 17, firmado por el presidente estadounidense al Capitolio (sede del Congreso y centro del poder legislativo en Washington D.C.), donde precisa que si bien se han asegurado con éxito las fronteras de esa nación, la que tienen con Canadá y México, “ambos países necesitan hacer mucho más para detener los flujos de drogas mortales hacia nuestro país”. El fentanilo, señala el documento “continúa produciéndose ilícitamente en laboratorios canadienses clandestinos, y los productos químicos precursores, y las drogas sintéticas, continúan ingresando a los Estados Unidos a través de Canadá y México”.
Dice Trump que reconoce “a la administración de la presidenta mexicana Sheinbaum por incautar mayores volúmenes de droga y desmantelar laboratorios clandestinos y desplegar recursos policiales y militares adicionales en nuestra frontera compartida”, y agrega “la cooperación de seguridad entre los Estados Unidos y México ha ayudado a eliminar a algunos de los jefes de carteles más notorios del mundo, incluido el mancho”, sin embargo destaca “México debe tomar medidas adicionales contra las organizaciones narcoterroristas que dominan bastas áreas en su territorio, y continúan amenazando al pueblo estadounidense. Además, las inversiones actuales de México en sus fuerzas de seguridad son insuficientes para mantener y expandir sus campañas contra los narcoterroristas, sus finanzas y sus redes criminales. Esto incluye exponer, arrestar y enjuiciar a los muchos funcionarios públicos corruptos que han ayudado e instigado a lo cárteles, y traicionado la seguridad y la soberanía de su propio país”.
El diagnostico que entrego el presidente Trump al Congreso respecto a la determinación presidencial sobre los principales países productores de drogas ilícitas para 2027, es una señal clara de que gane quien gane el martes 3 de noviembre las elecciones intermedias allá, y así pierda Donald Trump una, o las dos cámaras,
no quitará ni él ni sus legisladores -de ambos partidos, demócrata y republicano-, el dedo de este renglón , de combatir tanto a los grupos terroristas como a los cárteles de la droga, e irán no solo por ellos para apresarlos y/o asesinarlos en donde se hallen, sino por aquellos funcionarios que se han aliado con ellos y/o los protegen, con una clara dedicatoria para nuestro gobierno.
¿De esta advertencia habrá tratado la llamada telefónica que tuvieron Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado miércoles 16? |
|