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XALAPA.- En las últimas cinco décadas, el paÃs ha perdido cerca del 50 por ciento de su cobertura forestal, una situación que agrava los efectos del cambio climático y pone en riesgo la disponibilidad de agua, la biodiversidad y el equilibrio ecológico. Y es que, la degradación de los bosques y la contaminación de los rÃos representan uno de los mayores desafÃos ambientales para México. Tan solo en la región de las Altas Montañas, el rÃo Blanco se mantiene como uno de los afluentes con mayores problemas de contaminación, situación que ha generado preocupación entre especialistas, ambientalistas y ciudadanos, quienes consideran urgente emprender acciones para su recuperación. Fue precisamente en el marco del DÃa Nacional del Ahuehuete cuando se llevó a cabo el VI Congreso Nacional y II Internacional del Ahuehuete, espacio donde investigadores y expertos nacionales e internacionales compartieron experiencias para fortalecer la conservación del bosque de galerÃa que se extiende por municipios como Acultzingo, Soledad Atzompa, Camerino Z. Mendoza, Nogales y RÃo Blanco. De acuerdo con los expertos, la conservación de los ahuehuetes —conocidos como los "viejos del agua" y considerados árboles emblemáticos de México— representa mucho más que la protección de una especie: significa preservar un ecosistema indispensable para las futuras generaciones y garantizar que el rÃo Blanco vuelva a convertirse en un sÃmbolo de vida para la región de las Altas Montañas. Para el promotor cultural Roberto Ortega, la protección del medio ambiente debe convertirse en una prioridad al mismo nivel que las grandes obras de infraestructura. "Atender la actividad ecológica es tan importante o más que hacer una carretera. Esos ahuehuetes han sido testigos de la historia, de las alegrÃas y tristezas de quienes han habitado esta región. Nuestro compromiso es recuperar un bosque donde las personas puedan convivir nuevamente con la naturaleza y devolverle la dignidad al RÃo Blanco", aseguró. De igual forma, sostuvo que la restauración ambiental no puede recaer solo en los gobiernos, sino que debe involucrar a toda la sociedad, desde trabajadores y empresarios hasta amas de casa, estudiantes y niños. "Los niños no son el futuro, son el presente en la construcción de una conciencia ecológica", señaló. Actualmente, el bosque de galerÃa se distribuye a lo largo de seis municipios y alberga entre mil 800 y mil 900 ahuehuetes, además de alrededor de 600 álamos. Aunque durante muchos años se creyó que estos árboles habÃan sido plantados en la época prehispánica, estudios recientes indican que los ejemplares más antiguos tienen aproximadamente 300 años de edad. En este marco, el alcalde de Camerino Z. Mendoza, Gustavo Sánchez Ortiz, reconoció que el rÃo Blanco continúa severamente contaminado, por lo que su administración desarrolla proyectos de restauración en coordinación con la Universidad Veracruzana, el Tecnológico Nacional de México campus Orizaba y el Colegio de Postgraduados. Entre las estrategias se contempla la construcción de humedales y otras acciones enfocadas en mejorar la calidad del agua. El edil advirtió además que se iniciarán procedimientos legales contra quienes descarguen aguas residuales directamente al afluente. "Yo mismo recorro ese bosque de galerÃa con mi familia y hemos detectado varios puntos donde se descargan drenajes. Ya instruimos a las áreas de EcologÃa y JurÃdico para intervenir esos casos conforme a la ley", aseguró. Durante el evento también extendió una invitación a la presidenta Claudia Sheinbaum para conocer personalmente este importante ecosistema natural y los esfuerzos que se realizan para su conservación. A su vez, la directora de la Facultad de Ciencias QuÃmicas, Esmeralda Sánchez Pavón, destacó que la academia mantiene un trabajo multidisciplinario mediante investigaciones, proyectos de reforestación y estudios enfocados en reducir la contaminación. Advirtió que uno de los problemas emergentes es la presencia de microplásticos y nanoplásticos, partÃculas que ya contaminan cuerpos de agua y afectan a numerosas especies. Destacó que las investigaciones reúnen a quÃmicos, biólogos y especialistas de distintas disciplinas para generar alternativas que permitan conservar tanto la flora como la fauna del bosque de galerÃa. Explicó que la Facultad de BiologÃa realiza estudios sobre las especies presentes en la zona, mientras que Ciencias QuÃmicas desarrolla investigaciones para identificar métodos que contribuyan a disminuir la contaminación del rÃo Blanco. Por su parte, el director del Parque Nacional Cañón del RÃo Blanco, Noé Hernández GarcÃa, recordó que los bosques de galerÃa desempeñan un papel fundamental al proteger los cuerpos de agua y mantener el equilibrio ecológico. El área natural protegida comprende 48 mil 799 hectáreas, por lo que las labores de conservación representan un reto permanente. "No solamente se trata de sembrar árboles; también es indispensable dar mantenimiento a los existentes, protegerlos y evitar actos de vandalismo como daños en la corteza o incendios provocados", refirió. El ambientalista añadió que dentro del parque se desarrollan programas de educación ambiental, producción de germoplasma para generar nuevos ahuehuetes, investigación cientÃfica y recorridos de vigilancia, aunque reconoció que la extensión territorial dificulta mantener una supervisión constante. También insistió en que la contaminación del rÃo y las descargas de aguas residuales requieren una estrecha coordinación entre autoridades ambientales, gobiernos municipales y ciudadanÃa. A su vez, la secretaria del Campo del Estado de México, MarÃa Eugenia Rojano Cortés, presentó el modelo de silvicultura comunitaria que se implementa en esa entidad, basado en la participación activa de ejidos y comunidades. Explicó que la restauración forestal no concluye con la plantación de árboles, sino que contempla el seguimiento permanente para garantizar su supervivencia. "Si entregamos mil árboles, al año siguiente verificamos cuántos sobrevivieron. Actualmente alcanzamos una tasa cercana al 80 por ciento, cuando la media nacional ronda el 60 por ciento", explicó. Reconoció que la tala ilegal y la contaminación han provocado una importante pérdida de cobertura forestal, por lo que consideró indispensable fortalecer la aplicación de la legislación ambiental y dotar de mayores recursos a la ProcuradurÃa Federal de Protección al Ambiente (Profepa). De igual forma, destacó que el pago por servicios ambientales aumentó de mil 500 a tres mil 500 pesos por hectárea en zonas altas del Estado de México, incentivo que busca motivar a los productores para conservar los bosques. Los participantes del VI Congreso Nacional y II Internacional del Ahuehuete coincidieron en que la recuperación del bosque de galerÃa y el saneamiento del rÃo Blanco solo serán posibles mediante un esfuerzo conjunto entre autoridades, instituciones académicas, organizaciones civiles y comunidades.
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