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XALAPA.- Más de dos semanas después del derrame de diésel que contaminó el arroyo Chacalapa, en los límites de Jáltipan y Chinameca, continúan los trabajos de remediación ambiental, luego de que autoridades federales identificaron como origen de la fuga un pozo de exploración de salmuera de la empresa PMV Minera. El incidente fue reportado el pasado 13 de octubre por habitantes y pescadores de la zona, quienes alertaron sobre la presencia de hidrocarburo en el afluente. Las investigaciones de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) permitieron establecer la procedencia del combustible. De acuerdo con los reportes, las lluvias arrastraron el diésel aproximadamente 350 metros hasta un cuerpo de agua intermitente, desde donde recorrió otros 2.5 kilómetros para alcanzar el arroyo Chacalapa. La contaminación generó afectaciones a las actividades pesqueras y motivó recomendaciones preventivas para evitar el uso del agua en el consumo humano, labores domésticas y de riego. Entre los sectores afectados se encuentran alrededor de 40 integrantes de la cooperativa pesquera Puente Rancho Viejo, quienes reportaron consecuencias por la contaminación del afluente y la suspensión de sus actividades. Además, 34 familias de la comunidad de Chacalapa fueron consideradas para recibir apoyos alimentarios ante las afectaciones derivadas del incidente. Las autoridades municipales de Chinameca y Jáltipan de Morelos recomendaron a la población evitar el uso del agua del arroyo mientras persistan los riesgos asociados con la presencia de hidrocarburos. La situación mantiene la preocupación entre habitantes y trabajadores que dependen de los recursos naturales de la zona. Sin embargo, hasta el momento no se ha precisado cuándo concluirán las labores de remediación ni se ha informado sobre la recuperación total del afluente. Como parte de las medidas de seguridad, la Profepa ordenó el taponamiento y la reparación del pozo donde se originó la fuga, además de la instalación de barreras y cordones oleofílicos para contener el combustible. También dispuso la ejecución de un programa de remediación ambiental y una clausura parcial temporal del establecimiento, de acuerdo con la información proporcionada por autoridades de emergencia. Las acciones buscan contener la fuente de contaminación y atender las afectaciones al entorno. No obstante, la duración de los trabajos y los resultados de la recuperación ambiental serán determinantes para establecer cuándo podrá normalizarse el uso del arroyo. El derrame de diésel ocurrió casi un mes después de la explosión y el incendio registrados el 14 de septiembre en instalaciones de PMV Minera, en Jáltipan de Morelos, accidente que dejó víctimas mortales y provocó evacuaciones preventivas. Posteriormente, la gobernadora Rocío Nahle García señaló posibles fallas en las barreras de contención instaladas tras aquel incidente. La cercanía temporal entre ambos hechos mantiene la atención sobre las condiciones de seguridad de las instalaciones y la prevención de nuevos daños ambientales. Sin embargo, cualquier relación entre los incidentes debe sustentarse en los resultados de las investigaciones correspondientes. El caso es que, mientras continúan los trabajos en el arroyo Chacalapa, persisten las interrogantes sobre el tiempo necesario para recuperar la zona, el alcance total de los daños y las medidas para proteger a las comunidades que dependen de sus recursos naturales.
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