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XALAPA.- Según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), más de 3.7 millones de habitantes, equivalentes al 46% de la población estatal, requieren asistencia por infancia, edad o discapacidad. En el caso de Veracruz, cuidar a una persona tiene dos caras: trabajo remunerado con un ingreso promedio de 8 mil 202 pesos mensuales y tareas sin pago que recaen de manera desproporcionada sobre las mujeres. Quienes reciben ingresos por esa labor representan apenas 1% de la población ocupada del estado. A esa demanda se suman el envejecimiento en municipios rurales, la dispersión poblacional, el rezago social y la informalidad laboral. Son condiciones que dificultan responder a las necesidades de cuidado en la entidad. Las mujeres absorben una parte desproporcionada de las tareas no remuneradas en Veracruz. Frente a esa carga, el empleo pagado de cuidados constituye una fracción pequeña del mercado laboral veracruzano. Ampliar la infraestructura permitirÃa liberar horas de trabajo no pagado y abrir posibilidades de participación económica femenina, planteó el IMCO. El organismo también vinculó la expansión de servicios con la formalización de la economÃa del cuidado. Para 2026, México asignará recursos equivalentes a 1.2% del producto interno bruto a la consolidación de una sociedad de cuidados, según el análisis del IMCO sobre el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF). Por primera vez, el PEF incorporó un anexo transversal de cuidados. El Anexo 31 reúne 466 mil millones de pesos, cifra nacional. De cada 100 pesos etiquetados, el IMCO identificó 6.4 destinados directamente a acciones como ampliar centros de educación inicial, guarderÃas e infraestructura para personas con discapacidad. Cerca de 40% se dirige a transferencias monetarias mediante programas sociales, entre ellos la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores. Entregar un apoyo económico y ampliar un centro de atención cumplen funciones diferentes. La distribución presupuestaria distingue esos destinos; no convierte todas las partidas del anexo en nuevos espacios o servicios de cuidado. Una inversión pública equivalente a 1.8 veces la señalada permitirÃa alcanzar los montos recomendados por la Organización Internacional del Trabajo, según el análisis. Para Veracruz, el planteamiento adquiere relevancia por la dispersión de sus localidades y las dificultades de acceso a servicios. Con una inversión sustancial en infraestructura de cuidados, el IMCO proyecta que la participación económica de las mujeres veracruzanas podrÃa pasar del 46% actual al 58% durante la próxima década.
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