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XALAPA.- La zona conurbada Veracruz-Boca del RÃo logró mantener una ocupación hotelera superior al 50 por ciento durante septiembre, con lo que estabilizó una de las temporadas históricamente más bajas del año mediante el turismo de reuniones y la llegada de visitantes sin reservación. Pedro Romera Bueno, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM) en la región, atribuyó este balance a la cartelera continua en la ciudad. "Ha habido un poco de estabilidad por unos cuantos eventos aquÃ, en el World Trade Center, conciertos y congresos que están en este momento", explicó. Aunque el calendario no marcó puentes oficiales prolongados, los dÃas festivos de septiembre impulsaron arribos espontáneos. El sector registró una afluencia considerable de paseantes que viajaron de último minuto, lo que permitió amortiguar la caÃda cÃclica de turistas durante el inicio del otoño. De acuerdo con los indicadores del sistema de monitoreo DataTur de la SecretarÃa de Turismo federal (Sectur), el corredor Veracruz-Boca del RÃo sostiene su flujo operativo anual gracias a la fidelidad del turismo doméstico y carretero, manteniendo su competitividad en la oferta de habitaciones frente a otros destinos del paÃs. A la espera del cierre estadÃstico mensual, los empresarios del ramo reportan un margen positivo frente a las proyecciones iniciales. "TodavÃa no cerramos, pero andamos dando un poquito arriba del 50 por ciento. Considerando que es una de las temporadas más bajas del año, está estable", detalló el representante hotelero. La iniciativa privada proyecta que esta inercia de fin de semana se mantenga hasta el inicio del periodo vacacional de invierno, a principios de diciembre. Durante los próximos dos meses, la ocupación dependerá de la agenda deportiva y recreativa programada en la zona metropolitana, incluyendo eventos masivos como el triatlón Ironman. Actualmente, las habitaciones de la zona conurbada se sostienen con los mercados carreteros tradicionales de la Ciudad de México, Puebla y Tlaxcala. A este flujo se suma de manera decisiva el turismo interno estatal, impulsado por habitantes de municipios como Alvarado, Córdoba y Coatzacoalcos que viajan los fines de semana.
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