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XALAPA.- La FiscalÃa General del Estado (FGE), a través de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro y la Extorsión (UECS), informó que la extorsión telefónica continúa como una de las principales modalidades utilizadas por delincuentes para intimidar a sus vÃctimas y exigirles dinero. Tan solo durante agosto, 635 lÃneas telefónicas presuntamente relacionadas con este delito fueron inhabilitadas en Veracruz. La dependencia refirió que estas acciones forman parte de los trabajos permanentes para identificar y bloquear números empleados para realizar llamadas o enviar mensajes con amenazas, engaños y exigencias económicas. De acuerdo con la autoridad, la inhabilitación de estas lÃneas tiene como objetivo reducir los medios de comunicación utilizados por los presuntos delincuentes y evitar que más personas sean vÃctimas de este delito. La UECS recomendó a la población no realizar depósitos ni transferencias de dinero, asà como evitar proporcionar información personal o de familiares cuando se reciba una llamada o mensaje sospechoso desde un número desconocido. Ante una situación de este tipo, la recomendación es interrumpir la comunicación y verificar directamente la información con familiares o personas de confianza. También es importante conservar los mensajes, audios, números telefónicos y capturas de pantalla relacionados con la comunicación, ya que estos elementos pueden servir como evidencia para las investigaciones. La FiscalÃa General del Estado puso a disposición de la ciudadanÃa el número 228 812 2740 para denunciar intentos o casos de extorsión y recibir orientación especializada por parte de la UECS. También se encuentran disponibles las lÃneas 089 y 911. En Coatzacoalcos y otros municipios de la zona sur de Veracruz, comerciantes, empresarios y pequeños emprendedores se mantienen expuestos a este tipo de delitos, principalmente mediante llamadas y mensajes en los que se utilizan amenazas para intentar obtener dinero. Las formas de operar pueden variar. En algunos casos, los delincuentes aseguran que existe una amenaza contra el establecimiento o algún familiar; en otros, exigen determinados pagos bajo la advertencia de causar algún daño si la vÃctima no accede a sus demandas. Por ello, las autoridades han insistido en la importancia de mantener la calma, evitar proporcionar información y no seguir las instrucciones de quienes realizan este tipo de llamadas. De acuerdo con las investigaciones realizadas en distintos casos, algunas de estas comunicaciones pueden originarse desde centros penitenciarios, incluso desde entidades diferentes a Veracruz. Desde esos sitios, personas privadas de la libertad pueden mantener comunicación con el exterior y utilizar llamadas telefónicas o mensajes para intentar cometer extorsiones. Ante este panorama, la autoridad reiteró el llamado a no negociar ni realizar pagos y denunciar de inmediato cualquier intento de extorsión. La información proporcionada por las vÃctimas puede contribuir al desarrollo de las investigaciones, la identificación del origen de las comunicaciones y el establecimiento de posibles responsabilidades.
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