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XALAPA.- Debido a los trabajos de mantenimiento que se realizan en distintos puntos de la autopista Puebla-Veracruz, miles de automovilistas y operadores de carga enfrentan kilómetros de congestionamiento, horas de filas y pérdidas económicas. Y es que, las labores de conservación ejecutadas por Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) en el tramo comprendido entre Maltrata, Ciudad Mendoza, Orizaba y Córdoba han provocado severas afectaciones a la circulación, sobre todo durante el actual periodo vacacional, cuando aumenta considerablemente el flujo de vehÃculos particulares, autobuses y transporte de carga. El sector transportista también ha expresado su preocupación por las condiciones que presenta la carpeta asfáltica en algunos puntos intervenidos, al considerar que el procedimiento utilizado para realizar el llamado "rayado" podrÃa representar un riesgo adicional para los conductores. A las kilométricas filas de vehÃculos se suma la preocupación externada por transportistas respecto a la forma en que se están ejecutando los trabajos sobre la superficie de rodamiento. Por lo anterior, Juan Carlos Romero, coordinador de la Honorable Alianza Mexicana de Organización de Transportistas HAMOTAC en el Estado de Veracruz, pidió a operadores y automovilistas extremar precauciones al circular por el tramo Orizaba-Córdoba, en ambos sentidos. El representante transportista señaló que las labores de mantenimiento realizadas por CAPUFE han dejado un rayado longitudinal sobre la carpeta asfáltica que, de acuerdo con su percepción, afecta la estabilidad de las unidades, particularmente las de carga pesada. "Hay para informarles y hacerles de conocimiento que tengan mucha precaución cuando conduzcan en el tramo Orizaba-Córdoba en ambos sentidos. Vemos que CAPUFE está haciendo un mantenimiento, un rayado a la carpeta asfáltica, pero nos damos cuenta de que se pierde mucha estabilidad y podemos provocar un accidente", denunció. Carlos Romero explicó que, desde su perspectiva, existe una diferencia entre el patrón utilizado actualmente y el que anteriormente podÃa observarse en algunos tramos, pues las ranuras ahora siguen una trayectoria longitudinal, prácticamente paralela al sentido de circulación. "Las lÃneas anteriormente estaban con dirección hacia los acotamientos, pero ahorita las están haciendo con dirección a donde uno va circulando... Realmente sà puede afectar ese tema. Yo siento que un dÃa que esté lloviendo bien feo, vas a ver si no va a haber accidentes", advirtió. El dirigente transportista agregó que algunos operadores han percibido movimientos irregulares de las unidades al pasar sobre la superficie intervenida, situación que genera preocupación ante la posibilidad de que las condiciones meteorológicas adversas reduzcan aún más la adherencia de los neumáticos. A las condiciones de la carpeta asfáltica se suma el impacto generado por la ejecución de trabajos de conservación durante uno de los periodos del año con mayor movilidad vehicular. Uno de los puntos más afectados se ubicó a la altura del kilómetro 265, en el sitio conocido como "La Curva de los Marranos", en el municipio de Nogales, donde la presencia de maquinaria y personal encargado de las labores de conservación redujo la capacidad de circulación. La situación generó largas filas de vehÃculos que, de acuerdo con los reportes, llegaron a extenderse por más de 18 kilómetros en dirección hacia Veracruz, alcanzando las inmediaciones del Trébol de Maltrata, ubicado en el kilómetro 242. La circulación a vuelta de rueda provocó que automovilistas y transportistas permanecieran durante horas prácticamente detenidos, mientras cualquier incidente registrado dentro de la zona de congestionamiento incrementaba todavÃa más el tiempo de espera. A este escenario se sumó la volcadura de un tractocamión que remolcaba una caja refrigerada, accidente que complicó todavÃa más el tránsito y contribuyó a prolongar las afectaciones. Para algunos viajeros, completar un trayecto que normalmente requiere alrededor de 15 minutos llegó a representar varias horas de recorrido debido a la combinación de trabajos de mantenimiento, reducción de carriles, tráfico intenso y accidentes. Las afectaciones también alcanzaron a los sectores productivos y turÃsticos, pues cientos de automovilistas que se desplazaban desde distintos puntos del centro del paÃs hacia Veracruz, las playas del Golfo de México o la región de las Altas Montañas quedaron atrapados en los congestionamientos. Los periodos prolongados de circulación lenta representan además un gasto adicional para los conductores, debido al consumo de combustible, mientras que algunos vehÃculos pueden presentar problemas mecánicos derivados del sobrecalentamiento y las largas horas de operación a baja velocidad. En el caso del transporte de carga, las consecuencias pueden ser todavÃa mayores. Camiones que trasladan alimentos perecederos, insumos industriales y otros productos hacia el puerto de Veracruz enfrentan retrasos que repercuten en los tiempos de entrega y elevan los costos de operación. Ante la saturación de la autopista, automovilistas comenzaron a utilizar vÃas alternas para intentar avanzar hacia Veracruz. Entre las opciones se encuentra la salida a la altura de Balastrera o Camerino Z. Mendoza, desde donde los conductores ingresan a la zona urbana para continuar por vialidades como la avenida Miguel Hidalgo, en Ciudad Mendoza; posteriormente circulan por la avenida Juárez, en Nogales, y atraviesan RÃo Blanco con la intención de reincorporarse a la autopista en las inmediaciones de la congregación Vicente Guerrero. Sin embargo, el desvÃo masivo de vehÃculos trasladó parte del problema hacia la zona urbana. El incremento repentino en el número de automóviles y unidades de carga generó saturación en las principales vialidades de Ciudad Mendoza, Nogales y RÃo Blanco, con repercusiones en el transporte público, los tiempos de traslado y la actividad comercial de estos municipios. Ante este escenario, el sector transportista y ciudadanos demandaron la reorganización de los frentes de trabajo, mayor presencia de señalización preventiva, la implementación de medidas de seguridad para los conductores y la revisión de los procedimientos utilizados en el tratamiento de la carpeta asfáltica. Mientras continúan las labores, se recomienda a los automovilistas y operadores que deban transitar por el corredor Puebla-Orizaba-Córdoba extremar precauciones, respetar los lÃmites de velocidad, conservar una distancia adecuada entre vehÃculos, atender las indicaciones de los cuerpos de seguridad y considerar tiempos adicionales de traslado. La situación adquiere especial relevancia ante la temporada de lluvias, cuando una superficie de rodamiento en condiciones deficientes, combinada con exceso de velocidad, tráfico intenso y reducción de visibilidad, puede incrementar los riesgos para quienes utilizan diariamente esta vÃa de comunicación.
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