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XALAPA.- La Auditoría Superior de la Federación (ASF) anunció la modificación del Programa Anual de Auditorías para la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2025, incorporando el esquema de auditorías integrales, cuyo objetivo es ampliar el alcance de las revisiones y consolidar en un solo procedimiento diversos enfoques de fiscalización. Como parte del Fundamento jurídico, la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación establece que las auditorías constituyen un proceso sistemático para obtener y evaluar evidencia respecto del manejo, administración y aplicación de recursos públicos federales, otorgando a la ASF autonomía técnica para determinar la forma y alcance de sus revisiones. De igual forma, las reformas recientes fortalecen sus capacidades operativas y el uso de herramientas tecnológicas para la fiscalización. Entre las razones por las cuales pueden realizarse auditorías integrales, se destacan: Autonomía técnica de la ASF, que le permite definir la metodología y alcance de las auditorías; Ampliación del universo auditable, derivada de las reformas al Sistema Nacional Anticorrupción; Necesidad de revisar de manera conjunta aspectos de cumplimiento normativo, desempeño institucional y ejercicio presupuestal; Optimización de recursos humanos y materiales, evitando duplicidad de auditorías sobre un mismo ente fiscalizado y el fortalecimiento de la rendición de cuentas, al emitir resultados consolidados y con una visión transversal de las irregularidades detectadas. Y es que, mientras las Auditorías programadas tradicionales revisan un aspecto específico (cumplimiento, desempeño o financiero), las integrales revisan simultáneamente varios aspectos del ente auditado. Mientras las primeras pueden generar múltiples procedimientos sobre un mismo sujeto, presentan la posibilidad de duplicidad de esfuerzos, presentan los resultados por separado y limitan el análisis transversal de riesgos, las segundas concentran la revisión en un solo procedimiento, optimizan recursos y tiempos de fiscalización y emiten un informe consolidado con visión integral. En suma, la adopción de auditorías integrales representa una evolución del modelo de fiscalización superior, ya que permite a la ASF realizar revisiones más amplias, eficientes y coordinadas, fortaleciendo la transparencia, la rendición de cuentas y el combate a la corrupción mediante una evaluación global del ejercicio de los recursos públicos. Se destacó que la modificación anunciada por la ASF no implica la eliminación de los procedimientos de revisión previamente programados, sino su concentración bajo una sola "auditoría integral" por entidad fiscalizada. De acuerdo con la modificación publicada en el DOF, esta nueva modalidad agrupa en una sola revisión las auditorías que originalmente se realizarían por separado, incorporando procedimientos con enfoques tanto de cumplimiento como de desempeño y presentando un informe único de resultados, con el propósito de eficientar el proceso de fiscalización.
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