XALAPA.- En medio de la intensa contienda polÃtica en Veracruz, la desesperación de Morena se hace cada vez más evidente, marcada por la necesidad de justificar la supuesta riqueza inexplicable de su candidata, RocÃo Nahle. Ante la falta de argumentos sólidos, sus voceros recurren, por ejemplo, a la invención de datos en encuestas a modo, revelando una estrategia desgastada y poco convincente de cara a la ciudadanÃa. Hace no mucho decÃan sin sonrojarse que llevaban más de 30 puntos de ventaja respecto al más cercano competidor, dato que no podrÃa estar más alejado de la realidad. Es un hecho que la incapacidad de proporcionar una explicación convincente sobre los activos de Nahle ha llevado a Morena a adoptar tácticas desesperadas. En lugar de abordar las preocupaciones legÃtimas de la ciudadanÃa, optan por negar la realidad y culpar a los opositores de todos sus males, una estrategia que ya no logra permear en los veracruzanos. Y es que Esteban RamÃrez Zepeta, dirigente estatal de Morena, intenta desviar la atención de este punto crucial al acusar a los Yunes de mantener privilegios a través de la corrupción y de ser los encargados de “calumniar falsamenteâ€� a su candidata. Pero sus palabras no pueden ocultar la falta de claridad en torno a las presuntas propiedades de Nahle y la necesidad de acreditarlas legalmente. Parece que se les olvida que están en medio de una campaña polÃtica en donde deben rendirle explicaciones al electorado a quien le piden el voto. Es importante destacar que la ciudadanÃa veracruzana ya no se deja engañar por estas tácticas desgastadas. La falta de credibilidad en las encuestas manipuladas y la retórica vacÃa de Morena son la mejor prueba de su desesperación ante la pérdida de la confianza ciudadana. En lugar de centrarse en calumnias y acusaciones, como lo propone RamÃrez Zepeta, es hora de que Morena acepte de una vez que postuló a una candidata con una reputación muy cuestionable y que ni siquiera tiene conexión con Veracruz. Es zacatecana, aunque le moleste.
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