XALAPA.- No cabe duda que la polÃtica en México y en Veracruz es bastante surrealista, pues si bien en algunas ocasiones – contadas - pareciera que los representantes populares toman en serio su investidura y legislan ´a favor del pueblo´, hay otras en donde parecen olvidar cuál es su papel para montar un show populachero en horario laboral. Y es que a pesar de que el gobernador Cuitláhuac GarcÃa Jiménez aseguró que no habrÃa permisos para ver los partidos de futbol de la selección mexicana por el Mundial de Qatar, luego se ve que en el Congreso local no le hacen caso y el Presidente de la Junta de Coordinación PolÃtica, Juan Javier Gómez CazarÃn, decidió colocar una pantalla para ver el partido de la Selección Mexicana contra Polonia, pese a que a la misma hora estaba programada la comparecencia del nuevo secretario de Seguridad Pública, Cuauhtémoc Zúñiga Bonilla, como parte de la glosa del IV Informe de Gobierno. Lo anterior significa que en el Congreso del Estado hay prioridades, pues en lugar de cuestionar al funcionario estatal sobre el estado que guarda la seguridad pública en la entidad – en medio de una ola de violencia con ejecuciones, secuestros y asaltos a mano armada de norte a sur del estado - el encuentro del titular de SSP con diputados pactado para las 11 de la mañana, se retrasó hasta después de las 12 del dÃa para asà poder ver el partido sin preocupaciones ni prisas, pese a que el encuentro deportivo derivó en un empate a cero goles del cuadro mexicano. Y prueba de que los exhortos del gobernador son como los llamados a misa, y solo les hace caso el que quiere, apenas el domingo 20 de noviembre, GarcÃa Jiménez dijo claramente que no habrÃa suspensión de labores ni en oficinas de gobierno ni en escuelas por el juego de México en Qatar, por lo cual fue bastante sorpresivo (y curioso) lo ocurrido en el Palacio Legislativo. Incluso en algunas escuelas se habÃa analizado la posibilidad de organizar kermeses o dar espacio para que los estudiantes pudieran presenciar el partido, muy al margen de lo que las autoridades estatales hayan 'ordenado'. Asà las cosas.
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