| Mayra Angélica Amador Pérez |
| Mayra Angélica Amador Pérez |
| 2026-03-07 /
14:02:11 |
| 8 de marzo en México: entre los avances y la deuda pendiente con las mujeres |
|
|
|
 |
El 8 de marzo se conmemora el DÃa Internacional de la Mujer, fecha en que reflexionamos sobre los avances en la lucha por los derechos de las mujeres, pero también sobre las profundas desigualdades que aún persisten.
En México, esta conmemoración tiene un peso especial: es un paÃs donde ciertamente las mujeres han conquistado espacios importantes en la vida pública, pero todavÃa enfrentan violencia, discriminación y abandono institucional.
En las últimas décadas se han logrado avances significativos. Las mujeres han ganado presencia en la polÃtica, en la academia y en el mercado laboral en parte gracias a las voces de cientos de miles de mexicanas, logrando traducir su lucha en reformas legales que han permitido un avance importante en la paridad de género en los cargos de elección popular, asà como en la aprobación de leyes para sancionar la violencia contra las mujeres y reconocer sus derechos.
Sin embargo, detrás de estos logros formales persiste una realidad innegable. Miles de mujeres siguen siendo vÃctimas de violencia todos los dÃas. Las mujeres indÃgenas, por ejemplo, continúan enfrentando una doble discriminación: por ser mujeres y por pertenecer a comunidades históricamente marginadas. Muchas viven sin acceso pleno a servicios de salud, educación o justicia, y cuando sufren violencia, pocas veces encuentran instituciones que realmente las protejan.
Hay tantas mujeres desaparecidas a nivel nacional cuyas familias no han recibido respuestas efectivas del Estado mexicano, que ha tenido que ser la misma sociedad quienes han buscado soluciones creando grupos de mujeres buscadoras que asumen tareas que deberÃan corresponder a las autoridades, como la búsqueda en campo y la presión para que las investigaciones avancen.
A ello se suma la violencia polÃtica contra las mujeres en razón de género. Aunque la ley reconoce este problema, muchas mujeres que participan en polÃtica siguen enfrentando ataques, amenazas, descalificaciones y obstáculos que buscan expulsarlas de los espacios de decisión. Casi un 80% de las mujeres polÃticas ha sufrido o presenciado violencia polÃtica de género en América Latina y el Caribe según datos de la ONU. La igualdad en el papel no siempre se traduce en igualdad real en la práctica.
Por ello, cada 8 de marzo las calles se llenan de manifestaciones encabezadas por activistas, colectivos y ciudadanas que exigen justicia y respeto a sus derechos. Estas marchas son una expresión legÃtima de la sociedad civil que ha impulsado gran parte de los cambios que hoy existen. Pero también dejan al descubierto una pregunta incómoda: ¿por qué son las mujeres quienes deben salir a exigir lo que el Estado deberÃa garantizar?
La responsabilidad principal de garantizar la igualdad sustantiva, la seguridad, la salud y todos los derechos de las mujeres recae en el gobierno y en sus instituciones. Más allá de sumarse simbólicamente a las marchas o emitir discursos conmemorativos, las autoridades deberÃan concentrar sus esfuerzos en cumplir con sus obligaciones: prevenir la violencia, investigar los delitos, proteger a las vÃctimas y asegurar que todas las mujeres sin importar su origen o condición social, puedan vivir con dignidad.
A quien le toca hacer justicia debe enfocarse en cumplir su responsabilidad, no en convocar o sumarse a marchas de protesta para exigir la protección de los derechos de las mujeres. La hipocresÃa es lo que ha matado el desarrollo de México.
En la región del Totonacapan, las mujeres indÃgenas siguen en espera de que se les haga justicia con el otorgamiento de agua potable, seguridad, oportunidades de empleo, acceso a la salud y a la vivienda digna.
Mayra Angélica Amador Pérez
Licenciada en Turismo y miembro del
Consejo PolÃtico Nacional de Movimiento Ciudadano
|
|
|
|
Nos interesa tu opinión
|
 |
|
>
|
|
|